La albahaca, esa hierba aromática tan apreciada por su sabor en la gastronomía, sobre todo en la italiana, es mucho más que una simple planta que da sabor a las comidas. Aquí conoceremos sus propiedades terapéuticas, las mismas que también pueden contribuir a la salud de diversas maneras. No obstante, siempre hay que consultar con un profesional de la salud para que estos beneficios se adecuen a sus necesidades.
La albahaca (Ocimum basilicum) es originaria de Asia tropical, especialmente de la India e Irán, y pertenece a la familia de las Lamiaceae. Entre sus principales beneficios destacan sus efectos digestivos por que ayuda a evitar la indigestión, el reflujo y los gases, explica el ministerio de Salud (Minsa).
Asimismo, investigaciones recientes sugieren que la albahaca también posee propiedades antiinflamatorias que contribuye a la relajación de los vasos sanguíneos, previniendo y ayudando a tratar la presión arterial.
De igual forma, los antioxidantes presentes en la albahaca, como los taninos, saponinas y flavonoides, evitan el daño producido por los radicales libres en el organismo. Del mismo modo, es útil para calmar el estrés y combatir los hongos.
En esta temporada de frío, su uso es muy recurrente por que ayuda a aliviar la tos y la congestión respiratoria. Es que los aceites de la albahaca contribuyen a la relajación de los músculos de los pulmones.
Puede consumirla como infusión y beberla después de las comidas o antes de dormir. También, en forma de pesto, mezclada con ajo, queso y aceite de oliva. Y como condimento en salsas de tomate o ensaladas. Añádala siempre fresca para disfrutar de su aroma inigualable.
