La hermana de Rodolfo Orellana, cabecilla de la red criminal de lavado de activos, fue capturada en Huaral, el mismo día de la detención de su hermano en Cali, Colombia.
La mujer es abogada y se encontraba en un hostal. Es considerada por la Policía en segundo lugar en la banda que despojó de sus propiedades a un sinnúmero de personas.
Ahora se encuentra en la sede de la Dirección Antidrogas (Dirandro), en San Isidro.
El ministro del Interior, Daniel Urresti, la señaló como el brazo operativo de su hermano en las actividades ilícitas. Su labor en la red delictiva se realizaba en coordianción con sus cómplices en notarías, Registros Públicos, oficinas de arbitraje, Fiscalía, Policía, Poder Judicial y políticos.
En breve sería trasladada a la sede de Requisitorias o a la sede de la Dirincri para realizar el interrogatorio policial del caso.
