El Poder Judicial (PJ) ordenó 36 meses de impedimento de salida del país para la exalcaldesa de Lima, Susana Villarán como parte del proceso que se le sigue por el escándalo de corrupción Lava Jato, por supuestamente haber recibido aportes millonarios de los ladrones brasileños de Odebrecht y OAS.
A cargo del caso se encuentra el juez Jorge Chávez Tamariz, del Séptimo Juzgado de Investigación Preparatoria Nacional, que impuso esta medida por dicho caso, referido a la financiación de la campaña por el ‘No’ a la revocatoria en 2013.
Por parte de la Fiscalía, la solicitud de impedimento de salida fue presentada por el fiscal José Domingo Pérez, quien fundamentó la solicitud, requiriendo también reglas de conducta adicionales, como la prohibición de comunicarse con otros implicados o testigos del caso.
El magistrado argumentó en la resolución respectiva que es pertinente aplicar el límite máximo estipulado por la ley. “La solicitud del Ministerio Público es fundada, y se impone una restricción de salida de 36 meses para Susana Villarán. Esta medida será comunicada a Migraciones para su cumplimiento dentro del proceso penal, especialmente para asegurar la conclusión adecuada de la etapa de juzgamiento”, indica el fallo.
Durante la audiencia, Villarán manifestó que acatará la restricción solicitada por el Ministerio Público. “Acepto el impedimento de salida del país. Nunca he tenido intención de huir ni la tendré. Los controles realizados sobre mí, tanto físicos como virtuales a través del GPS, demuestran que he estado en mi domicilio legal todo este tiempo”, afirmó.
Este caso está relacionado con el supuesto asesinato de José Miguel Castro, quien fue gerente municipal durante la gestión de Villarán. El sujeto fue encontrado sin vida en su domicilio. Castro era aspirante a colaborador eficaz y su declaración esclarecería la trama de los aportes presuntamente ilícitos de Odebrecht y OAS. Según la hipótesis fiscal, Castro habría sido el número dos dentro de la supuesta organización criminal encargada de gestionar los sobornos.
Sobre dicha muerte, Villarán admitió sentir temor ante la posibilidad de ser involucrada en la muerte de Castro. “Tengo miedo de que me acusen del homicidio de José Miguel Castro. Su trágica y violenta muerte me ha generado gran dolor. Es algo que parece dirigido a intimidar”, expresó, y denunció que la lacra social del grupo violentista “La resistencia” estuvieron en la parte exterior de su vivienda lanzando gritos contra ella.
