El diamante amarillo más grande del mundo, de 110 kilates, fue llevado a Londres para su exhibición en el Museo de Historia Natural.
Rastros de boro dan un tono azulado. El verde se debe a radiación durante la formación de la piedra. Los rosados presentan esa coloración por defectos estructurales, mientras que los amarillos deben su color a partículas de nitrógeno en el carbono.
Este diamante en exhibición fue bautizado como Sun Drop (gota de Sol) y es del tamaño de la falange de un pulgar de mujer, según informa la prensa británica.
Los propietarios de la gema son Cora International, pero no están ofreciéndolo en venta. Es más, nadie calcula su valor debido a su gran rareza, tanto por su tamaño, 110 quilates (la mayoría de diamantes son de 1 quilate) como por su color, forma y corte, trabajo que puede durar unos seis meses.
