La incapacidad o complicidad del Ejecutivo y el Congreso (que efusivamente legisla en favor del hampa) con el crecimiento del crimen el Perú ha causado sobre todo el crecimiento del delito de extorsión, el cual se perpetra contra vehículos, empresas y hasta personas por el hecho de residir en una vivienda, lo cual demanda medidas efectivas y urgentes.
Críticos de ciertas medidas indican insulsamente que tal o cual medida no disminuirá los índices del delito y lo hacen para desalentar la aplicación de medidas como la prohibición de uso de motos por dos personas a la vez. Sin embargo, lo que no dicen es que nunca una sola medidadisminuirá la incidencia de delitos, sino un conjunto de estrategias y normas.
Una medida que debe aplicarse cuanto antes es la prohibición para todo vehículo de exhibir calcomanías en toda clase de vehículos particulares o de transporte público, ya sean autos, buses, combis, camiones, mototaxis o motos, pues esta es una herramienta que facilita a los extorsionadores la cobranza de los cupos que imponen a los conductores.
Sólo debería exceptuarse a las calcomanías o stickers cuyo uso pueda ser establecido por una norma legal. La medida debería estar vigente por lo menos hasta que los índices de criminalidad se reduzcan a valores de diez años atrás, cuando la delincuencia estaba más controlada.
El hampa incluso impone el uso de calcomanías o stickers a inmuebles como viviendas o negocios, por tanto, en éstos también debería prohibirse su uso, permitiendo sólo aquellos como los de empresas formales de seguridad, de publicidad de alguna empresa formal o los ordenados por las municipalidades. Son tan avezados los delincuentes que hasta habían colocado una calcomanía en una fiscalía de La Libertad.
Se podrá decir que permitir publicidad de una empresa formal abriría la puerta a que el hampa use una empresa de fachada para extorsionar, pero, en cambio, su formalidad permitiría a la Policía investigar preventivamente qué hay detrás de tales stickers en caso de sospecha, pues una empresa formal debe tener domicilio y representante legal registrado.
En ciudades como Trujillo, la PNP en ciertos casos ha retirado stickers de vehículos e inmuebles, pero debe haber una norma que prohiba y sancione el incumplimiento en todo el país.
Los propietarios de vehículos e inmuebles podrán aducir que se atenta contra su libertad de decorar sus unidades o propiedades, pero en situaciones como la que se vive en nuestro país, principalmente por la invasión de venezolanos que han traído mucho crimen, más que la libertad de decoración importan la vida y la seguridad pública.
La prohibición debería ir acompañada de una sanción en caso de incumplimiento, pero la fiscalización debe ser mejorada, pues se publicó por ejemplo la norma de prohibición de circulación de dos personas en una moto, pero la sanción adolece de falta de claridad y la fiscalización es muy escasa.
Sólo debería exonerarse del pago de una multa por no retirar una calcomanía o stickers a las personas que previamente hayan denunciado que los han amenazado para permitir la colocación de tales marcas. En tal caso, la PNP o las municipalidades deberían retirar tales etiquetas autoadhesivas.
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