Los trenes estadounidenses de Caltran, que fueron promocionados con mentiras por el alcalde de Lima Rafael López Aliaga, siguen en camino hacia nuestro país. La primera mentira del alcalde fue decir que valen mil millones de dólares cuando su valor era prácticamente nulo, porque no consiguieron venderlos debido a que el transporte sería muy caro.
En febrero de este año, el senador estadounidense Dave Cortese ya había cuestionado este traslado de vagones y locomotoras de Caltrain al Perú, de más de 40 años de antigüedad, señalando que se está exportando la contaminación.
Pese a las adevertencias, López Aliaga aceptó, para la ruta entre Lima y Chosica, usando las vías del Ferrocarril Central, 19 locomotoras diésel-eléctricas (combustibel contaminante ya prohibido en otros países) y 90 vagones de dos pisos que estarían por llegar.
Para ello la Municipalidad de Lima Metropolitana (MML) deberá desembolsar más de 24 millones de dólares, para gastos de traslado y adecuación. Es decir, más bien la financia a Caltrain por el transporte de su chatarra, que de otro modo hubiera costado millones de dólares a Caltrain. No debe considerarse esta transacción una donación sino un despilfarro perjudicial al medio ambiente y la salud.
Cortese fue contundente: “No deberíamos exportar contaminación. Punto. Sin embargo, eso es exactamente lo que Caltrain está haciendo al donar sus locomotoras diésel fuera de servicio, que emiten emisiones contaminantes, a Perú, un país en desarrollo. Es un ejemplo terriblemente malo para el resto del mundo, ya que reduce el estándar de energía limpia”, señaló, informa The Mercury News.
“Caltrain tomó la decisión de donar los trenes a Perú después de electrificar el sistema entre San José y San Francisco. Uno de los principales objetivos de la electrificación ferroviaria fue reducir las emisiones de diésel en el corredor entre San José y San Francisco en un 96 %. Pero aquí está el problema: al mantener los mismos trenes en servicio en Perú, Caltrain simplemente está exportando el problema de la contaminación al sur, convirtiendo nuestra victoria en California en un lavado de cara global”, indicó.
“Enviar locomotoras diésel de Caltrain a Perú aumentará el riesgo de cáncer y enfermedades respiratorias pulmonares allí. ¿Nos sentiríamos cómodos enviando estos sucios trenes diésel al Valle Central o a Riverside? ¿Por qué deberíamos alentar a Perú o a cualquier otro país a seguir el camino equivocado de las emisiones de carbono con tecnología anticuada cuando tienen la oportunidad de empezar con una economía limpia?”, puntualizó.
La Encerrona, en su programa del 22 de mayo de 2025, indicó que el senador Dave Cortese aseguró que Caltrain había pedido al Estado subir el impuesto a las ventas para con ello financiar el cambio de su flota de trenes diésel a trenes eléctricos, con fines ambientales. La contaminación se redujo ahora en California, pero esta se trasladará a Perú.
“Lo que me molestó, lo que noté de inmediato, fue que apenas los inauguramos y dimos los primeros paseos de celebración en los primeros trenes eléctricos, Caltrain anunció que los antiguos trenes no iban a ser retirados, sino que iban a ser enviados a Perú para seguir operando, lo que significa que las partículas contaminantes irán al mismo aire que todos respiramos, solo que desde otro lugar”, señaló en entrevista con el citado medio de comunicación.
“Seguir usando diésel no tienen ningún sentido, bajo ningún análisis serio. No tiene sentido, eso no nos va a llevar a donde necesitamos llegar. ¿Vamos a reducir las emisiones en Perú por un rato y después morir por el cambio climático? ¿Es la idea? No culpo a Perú por eso, culpo al que vendió, no al que compró. Nuestra gente no debió poner esos trenes en el mercado. Y eso en el fondo es lo que estamos criticando”, concluyó.
La Encerrona alertó que la empresa encargada de la revisión del estado de los trenes “parece ser fantasma”. Rail Electrical Services, empresa que tiene como fundador a un electricista que trabajó para Caltrain, no se encuentra en las direcciones que aparecen en los documentos. Colaboradores del medio no encontraron estas oficinas en Albuquerque ni en Palo Alto, California.
Los trenes a diésel emiten dióxido de carbono (CO₂), el principal gas responsable del cambio climático. Según la Agencia de Protección Ambiental de EE. UU. (EPA), la combustión de un galón de diésel produce alrededor de 10.2 kg de CO₂.
Los motores diésel también emiten óxidos de nitrógeno (NOₓ), los cuales contribuyen a la formación de ozono troposférico y smog, y están relacionados con enfermedades respiratorias; además, emiten material particulado (PM10 y PM2.5), pequeñas partículas sólidas que pueden penetrar en los pulmones y provocar afecciones cardíacas, cáncer y asma; y monóxido de carbono (CO), un gas tóxico que reduce la capacidad de la sangre para transportar oxígeno.
Así pues, también se podría haber falseado el estado real de los trenes, pues en fotografías se les ve incluso con óxido. Debido a sus años de servicio, es aceptado que estas unidades hace tiempo cumplieron con su ciclo de vida útil.
Por lo anterior, mantener operativa esta chatarra significará trabajo, gasto y riesgo de averías en ruta, que afectaría el servicio.
Debido a la incertidumbre acerca del estado de estas unidades, no hay una proyección del presupuesto anual que requerirá la MML para el mantenimiento de estos armatostes ni sobre el presupuesto inicial para ponerlos a punto. De modo que más práctico sería donar las locomotoras a todos los institutos técnicos del Estado para que los estudiantes aprendan historia y funcionamiento de los motores.
Si tuviésemos buenas leyes, López Aliaga debería ir preso por esta operación.

2 comentarios
Pero SON TRENES ELECTRICOS, EL generador de electricidad si es a DIESEL, el humo es botado EXPELIDO por el generador , es menos que una maquina.Son mas modernos que chatarras que hay en el peru de 50 años. Facilmente convertible a 100% electrico, ese senador tiene conflicto con dueños de tren.
Si los californianos los han cambiado por trenes nuevos eléctricos es por la contaminación y el mayor costo de operación y mantenimiento. El mundo moderno está cambiando el transporte público de combustibles a electricidad justamente por la contaminación y el cambio climático.