El procesamiento de las actas de Argentina ha sido escandalosa y sospechosamente lento. En la foto, el avión que trajo dichas actas.
La Organización de los Estado Americanos (OEA), al presentar el informe de su Misión de Observación Electoral en Perú sobre la jornada electoral del 7 de junio, mostró su extrañeza por la suspensión del conteo digital de votos del exterior.
“Nos ha llamado la atención que en esta ocasión se haya suspendido la transmisión digital de datos de los votos en el exterior y también aquí en algunos distritos de Lima”, dijo el jefe de la Misión de la OEA, Víctor Rico sobre este sospechoso proceder de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE).
¡Un simple jefe interino decidió cambiar el procedimiento!
Lo más sospechoso es que este repentino cambio de los procedimientos de la ONPE para el cómputo haya sido realizado por un presidente que es solo interino. Como se sabe, Piero Corvetto dejó el cargo y lo asumió Bernardo Pachas Serrano.
Cambio facilita la comisión de fraude
Este cambio no solo ha retrasado la contabilización de las actas, sino que es ideal para que se perpetren actos de corrupción de mayor tamaño.
En la primera vuelta se realizó el procesamiento digital de las actas del exterior y la información fue fluida. Esta forma de trabajar signficó que mucho personal en los cinco continentes digitalizó las actas para su contabilización.
El hecho de contar con numeroso personal en esta tarea redujo la posibilidad de fraude, pues es muchísimo más difícil tentar a estas personas y todavía más difícil lograr que se presten a perpetrar delitos electorales. De su lugar de trabajo digitalizan y la información ya está disponible.
El cambio ha significado que:
Transcurra importante tiempo de contacto de las actas físicas por varias manos sin que el sistema de la ONPE cuente con estos datos.
Transportar las actas físicas implica que pasen por una serie de manos, lo cual facilita que en este paso de mano en mano entren sujetos infiltrados mediante la corrupción para perpetrar delitos electorales, como sería la suplantación de actas previamente preparadas con datos para favorecer a un candidato, como sería el caso de Keiko Fujimori, pues todas las sospechas apuntan a ella y a su entorno y todos conocemos la historia de corrupción del fujimorismo.
Las suplantaciones de actas pudieron producirse tanto en el exterior como en algún lugar del Perú.
A mayor tiempo de transporte mayor probabilidad de fraude.
Finalmente, la digitalización de las actas y su transformación en cifras pasó a control de personal solo de Lima, donde tenemos que el presidente interino Pachas es quien decidió este inaceptable cambio de proceso, es decir, traer las actas del exterior y recién digitalizarlas en Lima
Las comunidades más grandes de peruanos se encuentran en los Estados Unidos y Argentina, donde se ha demorado el cómputo. Llama la atención que siendo Argentina un país de Sudamérica, las actas recién hayan llegado al Perú el miércoles, cuando ya se había procesado actas de Asia y África, lugares muchísimo más lejanos. ¿Qué pasó en este trasiego? Coincidentemente, Fujimori sunó 25,361 votos y Roberto Sánchez solo 16,005 al 93.645 %.
