Borrón y cuenta nueva
Ya habrían corrido a pedir apoyo a Estados Unidos
El triángulo de cuatro hectáreas que Chile roba al Perú en el punto de la Concordia es determinante para proyectar una línea que Chile pretende trazar para seguir usurpando más de 37 mil kilómetros cuadrados de nuestro mar.
1 Esto pensando lo mejor de este personaje; pero dada la apabullante y extendida corrupción que caracterizó su gobierno, es posible pensar que haya habido corrupción también en este asunto de permitir que inviertan en el Perú capitalistas de Chile, país delincuente.
2 Esto significa que el Perú tuvo que aceptar a ojos cerrados el dictamen de los garantes, “salga pato o gallareta”, como decimos. Hubo militares peruanos descontentos, que sólo esperaban un poco de tiempo para contraatacar y revertir la situación. Pero había dos inconvenientes: a) desde el desistimiento de la compra de aviones Mirage que ocurrió durante el primer gobierno de Alan García, la fuerza aérea peruana había quedado muy debilitada, y fue precisamente la superioridad aérea ecuatoriana la que determinó nuestra derrota, puesto que las fuerzas de tierra peruanas lograron casi todos sus objetivos; b) buena parte de las tropas peruanas que combatían en el Alto Cenepa y habían peleado en la guerra antisubversiva estaban acostumbradas al colchón protector de los ronderos que eran la vanguardia contra las fuerzas de Sendero (como en un chaco, los ronderos hostigaban a los terroristas que aunque estaban bien armados no podían enfrentarse a centenares o miles de campesinos, detrás de los cuales iban tranquilos los militares), pero en el Alto Cenepa no había la posibilidad de mandar por delante la carne de cañón, que eran los ronderos.
