Es falso que no haya por qué preocuparse
―Basta con recordar que anoche García Belaúnde dijo que las tres hectáreas y media eran del tamaño de su chacra en Cañete, lo que revela es espíritu con el que algunos dirigentes políticos nacionales pretenden disminuir la importancia de los temas. El canciller sabe que primero cualquier centímetro de tierra peruana debe ser infranqueable, pero él sabe además que ese territorio tiene también una proyección marítima, que es aún más importante. Pero al querer minimizar las cosas, en realidad comete nuevamente un grave error, pero el más grande error es no haberle dicho al país lo que los chilenos realmente están haciendo que es mantener vigentes las leyes según las cuales lo único que vale como límite son las leyes de pesca y mantener el hito número uno donde está colocado ahora y no donde corresponde, que es en la orilla del mar, que es a lo que se refiere el tratado de 1929, y el tratado de 1929 habla de la orilla del mar, y la orilla del mar es donde las olas chocan con la arena, y el hito ya no está allí. Ese es el tema, lamentablemente a los peruanos se les oculta la verdad, para tarde o temprano la verdad saldrá a luz.
