¿Guardadito de un político?
En el Perú es noticia frecuente que en la televisión o los diarios aparezcan mujeres que exigen a congresistas o ministros que reconozcan a hijos que tuvieron con el personaje antes de que éste se casara o después de casado. En estos casos el libreto conocido es que el aludido sale a “desmentir” el hecho, niega toda responsabilidad. Cuando los medios de prensa siguen con la noticia, el personaje dice que, bueno, se hará una prueba de ADN y pasará una mensualidad para el mantenimiento del hijo o hija.
Acaba de conocerse que en Nicaragua, el comandante guerrillero Edén Pastora tiene —hasta donde se conoce con certidumbre— 21 hijos e hijas (de nacionalidades mexicana, hondureña, nicaragüense y costarricense). A diferencia de lo que ocurre en el Perú, el señor Pastora no niega a sus hijos y declara que se siente muy querido de todos ellos (de tiempo en tiempo lo visitan).
Este caso es especial, porque el comandante Pastora —por su turbulenta actividad política y militar— no pudo constituir un hogar formal y duradero. Refiere que los 21 hijos los tuvo en cuatro matrimonios y seis romances. Aclara, además, que él no es mujeriego, simplemente es “preñador”, la vida no le dio tiempo para cortejos y enamoramientos prolongados, considerando que muchos años, literalmente, se jugaba el pellejo cada día.
En el Perú tenemos un prolífico personaje público, el apu tribal Amador Barbosa, que tiene 76 hijos y 16 esposas. Claro, es un caso diferente, porque el peruano tiene juntas sus mujeres, mientras el nicaragüense simultaneaba muy poco.
Para ver la entrevista en YouTube entrar aquí.

1 comentario
por eso roba para mantenerlos