Es indispensable que el Perú restablezca cuanto antes una política de educación cívica y de valores que se implemente desde la educación primaria, de tal manera que los peruanos podamos erradicar la corrupción que actualmente se ha diseminado, con base en una cultura de integridad y transparencia, señaló Samuel Gleiser, expresidente de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), durante la ceremonia en la que recibió la condecoración de la Orden “El Sol del Perú” en el Grado de “Gran Cruz”, de manos del presidente de la República, Pedro Pablo Kuczynski.
«La corrupción es el nuevo cáncer de nuestro país. Es nuestra obligación cívica extirparla, y eliminarla de raíz. Debemos consolidar la institucionalidad de la familia como una unidad integrada y que es el inicio de la formación de valores, he aquí un arduo trabajo diario de cada uno de nosotros, no podemos evadir esta gran responsabilidad con las nuevas generaciones», agregó Gleiser.
En ese sentido, enfatizó que el empresariado peruano, que compite lealmente para acceder al mercado nacional e internacional, «rechaza enérgicamente cualquier tipo de soborno y corrupción».
Gleiser destacó las recientes medidas anunciadas por el presidente Pedro Pablo Kuczynski para combatir con firmeza la corrupción en todos los frentes.
Por ello consideró una obligación restablecer rápidamente una política de educación cívica y de valores, ya que la corrupción es un problema moral que corroe la credibilidad de las instituciones, menoscaba la gobernabilidad, atenta contra las inversiones y la competitividad, socavando las bases del Estado de Derecho.
Hizo un llamado a las nuevas generaciones, que son el futuro de nuestro país, a fin de trabajar de manera conjunta y luchar de manera frontal contra la corrupción, que es una lacra de la sociedad que se debe erradicar.
Mario Mongilardi, presidente de la CCL, destacó la distinción otorgada a Samuel Gleiser reconociendo su trayectoria empresarial y el valioso aporte realizado al gremio durante sus cuatro periodos en la CCL. “El esfuerzo de la comunidad empresarial que trabaja con integridad y dentro del marco de la ley, por generar riqueza, empleo y desarrollo del país, es ahora reconocido con esta valiosa condecoración, coincidiendo en la necesidad de seguir apostando por un nuevo Perú íntegro y desarrollado”, acotó.

2 comentarios
INCAPACIDAD O COMPLICIDAD. En esta espantosa y asquerosa mega-corrupción de Odebrecht, hay dos instituciones cuya responsabilidad es PRIMORDIAL, Sin embargo, hasta la fecha nadie las responsabiliza. Me refiero al PODER JUDICIAL Y MINISTERIO PUBLICO, El caso Odebrech, hace años que se viene denunciando de una y mil formas, pero todas absolutamente todas las denuncias ARCHIVADAS, por el Poder Judicial. Se debe hacer una Investigación y establecer un historial de todas las denuncias y sobre todo de los JUECES, que han ARCHIVADO estas denuncias. La gran pregunta es: INCOMPETENCIA O COMPLICIDAD. Sin hablar de la responsabilidad del Congreso, Contraloria General y la SUNAT. Si no fuera por los Estados Unidos, no habría pasado nada, y para el BICENTENARIO, tendríamos postulando a la presidencia del Perú, a Toledo, Alan Garcia, Ollanta Keiko, y hasta Nadine. SIRVE O NO SIRVE EL PODER JUDICIAL. Por otro lado el Ministerio Publico, ha iniciado investigación contra los Fujimori, para poder atrapar esta gran mafia familiar tienen que trabajar con la DEA. Para terminar, seria conveniente que el Ministerio Publico, contrate un buen negociador para que hable con Elian KARP, es mas que evidente que posee mucha información útil para poder agarrar a los peces gordos en el caso Odebrech.
El Sr. Gleiser tiene toda la razón, pero su idea es similar a la lucha de Don Quijote contra los molinos de viento, lamentablemente no es posible mejorarla, en el Perú, la corrupción está en los genes, ya la había en el imperio incaico, en la Colonia y hasta el día de hoy, y es transversal por todos los estamentos de la sociedad, desde el policía de la esquina, que por 5 soles deja pasar una infracción, hasta un presidente de la república que recibe 20 millones de dólares y todo lo que hay entremedio. Es por eso que el Perú fué, es y siempre seguirá siendo el país del futuro.