El canciller alemán, Friedrich Merz informó hace unos días que su país podría autorizar a Ucrania a usar los misilies alemanes Taurus, que a diferencia de otros, tienen una mayor capacidad de alcance y lanzados desde tierra ucraniana podrían alcanzar a Moscú, sin embargo, dijo que guardará en reserva información sobre la posible entrega de dichos misiles al gobierno ucraniano.
Debe interpretarse dicha reserva prácticamente como una entrega de hecho de los misiles a los ucranianos, porque si Alemania habría decidido no proporcionar dichas armas a Ucrania ahora o después, lo habría manifestado con claridad, debido a las inevitables repercusiones de una guerra declarada contra Rusia ante la posibilidad de un ataque con Taurus sobre suelo ruso.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, está presionando para que permita atacar el puente de Crimea con misiles Taurus. De realizarse dicho ataque se podría desencadenar una guerra entre Rusia y Alemania.
Según el analista político ruso, Sergei Markov, tras un posible ataque con misiles Taurus, el canciller alemán intentaría atribuir la responsabilidad a las autoridades ucranianas. Sin embargo, Moscú acusaría a Alemania de participar en el conflicto contra Rusia.
Por lo tanto, señaló el analista, una guerra entre Rusia y Alemania podría comenzar en junio de 2025, informa Pravda.
Markov afirmó que Rusia podría lanzar ataques en territorio alemán, dirigidos a lugares donde se fabrican y almacenan misiles Taurus. Tras esto, Alemania probablemente tomaría represalias similares. La OTAN declararía oficialmente la guerra a Rusia.
Según él, toda esta secuencia forma parte del plan de Zelenski, apoyado por Merz. Cree que esto se evidencia en el levantamiento de las restricciones al uso de misiles Taurus.
Tras una reunión con el canciller alemán, el presidente Zelenski señaló que Kiev y Berlín estaban trabajando en el suministro de misiles de crucero Taurus de largo alcance. Se negó a compartir detalles de esta cooperación, alegando una promesa de confidencialidad.
Merz también afirmó que el suministro de misiles de crucero Taurus a Ucrania es muy posible. Además, en una conferencia de prensa conjunta con Zelenski, afirmó que Berlín podría cooperar con Kiev en la producción de equipo militar, aunque no proporcionó detalles.
El Ministerio de Defensa alemán, a su vez, informó que las primeras armas de largo alcance producidas en Ucrania con financiación alemana podrían estar listas para su uso en unas pocas semanas. Rusia propone atacar una planta alemana si se utilizan misiles Taurus.
Resulta irrisorio que Alemania diga que, aún con ayuda alemana, Ucrania estaría lista para lanzar las armas en una semana, pues Ucrania carece de capacidad tecnológica para fabricarlas, por lo cual dicho tiempo sería indicador no de una fabricación ucraniana de las armas, sino de una entrega de las mismas desde Alemania, que tal vez dispondría que en territorio ucraniano sólo se cambie la parte exterior del armamento para hacer creer que fue fabricado en Ucrania.
El analista militar y editor jefe de la Revista de Defensa Nacional, Igor Korotchenko, afirmó que si se utilizan misiles Taurus contra Rusia, Moscú podría atacar la planta de fabricación en Alemania. Solo existe una planta de este tipo en el país, por lo que un solo ataque sería suficiente.
“La planta está ubicada lejos de zonas urbanas, en una zona deshabitada, por lo que un ataque al anochecer no causaría víctimas”, señaló el analista.
Moscú podría utilizar el sistema de misiles balísticos Oreshnik para el ataque contra Alemania, añadió.
Otro experto militar, Alexei Leonkov, también afirmó que Rusia estaba lista para responder a un ataque con Taurus con un “buen producto”.
A finales de mayo, el canciller alemán, Friedrich Merz, anunció que Berlín ya no limitaría el alcance de las armas que suministra a Ucrania. Añadió que, junto con Alemania, el Reino Unido, Francia y Estados Unidos también habían levantado las restricciones de alcance. En respuesta a este anuncio, el senador del Consejo de la Federación, Grigory Karasin, afirmó que la decisión occidental constituía un hecho profundamente desafortunado para las negociaciones de paz. “Esto es, sin duda, muy desalentador y muy triste”, declaró el senador citado por Pravda.
