La dictadura: una tarántula en la almohada
Por Por Eduardo González Viaña
A César Lévano, director del diario “La Primera”, le enviaron dos coronas de muerto en plena campaña electoral. A los familiares del premio Nobel, Mario Vargas Llosa, los trataron de intimidar de las formas más abusivas y cobardes.
Al presidente de la Corte Suprema, César San Martín, se le amenazó con un futuro juzgamiento. A quienes desde lejos de la patria trabajábamos en la campaña contra la dictadura se nos advirtió que, durante el nuevo gobierno de los Fujimori, seríamos condenados como traidores o se nos impediría la entrada en el país.
En muchos, esa campaña tuvo éxito. Cuando redacté la primera carta de apoyo al candidato nacionalista, tuve la mala idea de enviarla a un colectivo de intelectuales en Nueva York. A vuelta de correo electrónico, los mismos me hicieron llegar una propuesta de redacción diferente. La carta de ellos estaba dirigida al candidato Ollanta al cual se le hacían mil conminaciones a cambio de los votos. Comprendí que el miedo los hacía actuar de esa manera, y no insistí.
Los peruanos de fuera vivíamos, a través del Internet, la tragedia del Perú y las vicisitudes de la lucha por la democracia. Muy pronto entendimos que el poder de manipulación de una tiranía dura mucho más allá del momento en que el dictador carga un centenar de maletas, toma el avión y renuncia por fax.
La dictadura deja un fantasma que no se va a alejar de nuestra casa hasta que por una decisión valiente lo exorcicemos. En el caso del Perú, esa sombra nos ha perseguido durante una década. Es normal. Su recuerdo trae tras de sí miles de muertos, desaparecidos, juicios anómalos, torturas, persecuciones y hasta extorsiones por parte del control tributario. Es como una tarántula en la almohada
Si un veinte por ciento de electores votó por el fujimorismo en los primeros comicios, el veintitantos por ciento que acompañó después a la candidata lo hizo impulsado por una serie de infundados espantos que los propagandistas de la mafia supieron inocularle.
A los peruanos mayores, se les dijo que la jubilación desaparecería en el caso de una victoria democrática. Se añadió que los fondos de pensiones serían expropiados. Se les advirtió que sus pequeñas rentas, una casa o un terrenito, habrían de ser entregados a los inquilinos.
A las parejas jóvenes se les hizo creer que sus niños pequeños les serían arrebatados para constituir organizaciones regimentadas por el estado.
Por último, los operadores económicos ocasionaron extrañas bajas en la bolsa cada vez que Ollanta Humala ganaba puntos en las encuestas.
No quiero recordar al Goebbels criollo que difundió, en estos últimos años, la palabra «antisistema» para estigmatizar con ella a cualquiera que pusiera en duda el sacrosanto orden neoliberal impuesto por Fujimori.
La palabreja englobaba también las protestas de los ecologistas contra la contaminación de las minas o la rebelión de los nativos de la Amazonía en defensa de sus tierras ancestrales y contra el remate de las mismas a las corporaciones extranjeras.
El sólo hecho de proclamar una convicción de izquierda ingresó también al campo semántico de esa palabra, y eso era peligroso porque esa calificación estaba muy cercana a la de terrorista. Puede decirse que el miedo impuesto por la tiranía subsistió a través de esa palabra y de algunas acciones bárbaras.
La propaganda por el retorno al fujimorismo incluyó naturalmente el reparto de víveres, una forma asquerosa de expropiar la dignidad de los peruanos más pobres.
Nunca como ahora ha sido más evidente que la dictadura envilece a un cúmulo social. No hay que olvidar que una buena parte del país aplaudió en los tiempos del “Chino” las torturas y las desapariciones, y hoy las justifica. Cualquier encuesta revela que un porcentaje elevado de nuestros compatriotas no conoce sus derechos cívicos, cree que hacer oposición al gobierno es ilegal, que es justificable -como un pequeño exceso- el genocidio y que no hay problema alguno en renunciar a la dignidad de derechos humanos.
Hay que admirar por eso el ánimo indomable del candidato que sobrellevó durante varios años el sambenito de supuestamente ser un “antisistema» con todas las consecuencias incluso penales que ello podría ocasionarle y que tiene hoy que aceptar el mal olor de las adhesiones tardías y de los abrazos interesados, y hasta la arrogancia de quienes lo culpan de «no dar señales» y le susurran el nombre de ministros “aceptables”.
A pesar de que se nos quiso negar el derecho a opinar, los peruanos que vivimos fuera, nos sentimos orgullosos de no haber cedido un ápice. Nos hace felices tener tantos compatriotas que al sentir una tarántula en la almohada, cerraron los ojos seguros de que aquello era una pesadilla, y a las pesadillas hay que borrarlas de nuestro corazón.

5 comentarios
De acuerdo
Totalmente de acuerdo, vivo en Miami, la cuna de la ultraderecha y perdí a varios "amigos" por decir que no votaría por Fujimori… Felizmente, y aunque callados, me di cuenta que cada vez hay más gente que, por lo menos, se da el tiempo de pensar aquí en la capital del sol, donde parece que los malls se dedican a fabricar arañas…
De acuerdo
El temor inducido cuela muy fácil en la población que ya está moldeada para estos ataques y presta a dar credibilidad a cuanto rumor se difunda. No es de extrañar cuando algunos amigos te pregunten por quien votaste y luego te miren con cara de estupefacción.
Un buen artículo.
Saludos fraternos
Temor!
Felizmente la campaña de terrorismo lanzada por el delincuente kenya y keiko fujimori no prosperó!!
Fue bueno que se recordara como se descuartizaba viva a la gente (Mariela Barreto) o cómo se torturaba hasta dejarte como un estropajo(leonor La RosA)
fUE BUENO RECORDAR COMO sE "DESAPARECÍA" A LA GENTE, CóMO SE LE HACÍA PASAR POR SUVBESIVO Y SE ASESINABA MIENTRAS QUE ESTO REDUNDABA EN 1000 SOLES EN EFECTIVO PARA EL AGENTE CRIMINAL MAS UN ASCENSO!!
La limosna se repartío como nunca, buzos completos, mochilas, zapatillas, en cada manifestación cuando bajabas a los mítines, unbillete de 20 o de 50 si venias con familia (debajo del papel de propaganda, 20 soles si ponías el baner de la gorda monstruosa o del asqueroso kenyi, 30 soles si pintabas el frontis de la casa!!
Si los m´ñitines se celebraban cerca de los supermercados chilenos de tottus, vea o metro, solapadamente se acercaban a la gente y te indicaban entrar al supemercado a recibir kg de fideo, arroz etc, asi la gente se mantenía escuchando el vómito insoportable de la obesa japonesa!!
En fin, se acabó, es el tiempo de agradecer a Dios y educar a nuestros hijos y sociedad entera para erradicar esta corrupta casta de rateros ansiosos de poder!!!
de acuerdo con el comentario, y alegria del triunf
comparto con los comentarios antes detallados,y para mi que vivo en el extranjero españa, me da mucha alegria que gano olllanta porque tambien por cierto que vote por el asi como mi familia que somos seis en total, y habia compatriotas que no estaba de acuerdo con mi punto d evista de humala toda vez que seguia cegado por el demonio de los fujimoris no entiendo ni me explico yo como hay gente que sigue o seguia creyendo en los fujimoris si son una sarta de traidores dictadores delincuentes saquearon al peru por completo, y como la gente podia seguir creyendo en toda esa sarta de delincuentes como la martha chavez, luz salgado, la cuculiza, que me dan asco y nauceas y la bestia de kenyi, pero gracias a dios rogaba todo los dias que no queria esa gente en el gobierno, pero dios fue tan maravillloso que en el ultimo momento de depositar el voto de los indecisos fue para el cambio y gano la democracia que tanto temor o ensañamiento hicieron en la campaña contra humala . viva el peru y viva humala y viva el ueblo que lo eligio, y ahora esperamos que gobierne para los peruanos y demuestre que si se puede gobernar con equidad para todos no solo para los ricos, que dios le de sabiduria e inteligencia para que asi humala logre sus promesas, viva el peru mi tierrra que me vio nacer y algun dia volvere a vivir en peru porque es mi pais que lo quiero mucho y que dire que este voto por huama fue con muchas ganas pero con muchas ganas y se logro el triunfo del peru, y ahora estos fujiratas que lo dejen en paz y dejen que gobierne y el chino papa que debe ser trasladado a una celda junto a los demas delincuentes como es y ahora a el diablo de damian ALAN le espera igual ya se vera y sabremos que compartira celda con el chino por la matanza del fronton que no prescribe ya veremos
El saber no ocupa lugar
Respeto,todas las opiniones antes dicha,pero no olvidemos,que fue Fujimori,el libertador de la clase oprimida por el terrorismo(asesinos,secuestradores,violadores,etc),pero que ahora,está pagando lo que otros no pagaron(asesinato de Uchuracay,asesinatos en las carceles años 85-90,caso madre mia,Andahuaylazo,etc)Humala,cuando fue capítan,combatio al terrorismo,ahora como presidente lo ará con mucha mas razón,ojala Dios le dee ojos para ver el clamor del pueblo peruano,solo los incultos miramos para un lado,sin ver que detras hay alguien superior.