El presidente del Instituto Peruano del Deporte (IPD), Francisco Boza, renunció de forma irrevocable a su cargo, tras las críticas y pedidos de renuncia por el escándalo que lo vincula con el prófugo Martín Belaunde Lossio.
Boza había iniciado la presidencia del IPD en 2011. Su relación con Belaunde Lossio puso fin a su gestión, por el caso del lobby en el Congreso para conseguir presupuesto para el año 2013, para su instituto, y que los recursos ordinarios del IPD destinados en 2012 a obras para los Juegos Bolivarianos, que tuvieron lugar en Trujillo en 2013, se pudieran usar al año siguiente en la financiación de la remodelación del complejo deportivo Elías Aguirre, de la ciudad de Chiclayo.
Boza ha sido citado para el próximo lunes a la Comisión de Fiscalización del Congreso, para aclarar las denuncias.
Boza había iniciado la presidencia del IPD en 2011. Su relación con Belaunde Lossio puso fin a su gestión, por el caso del lobby en el Congreso para conseguir presupuesto para el año 2013, para su instituto, y que los recursos ordinarios del IPD destinados en 2012 a obras para los Juegos Bolivarianos, que tuvieron lugar en Trujillo en 2013, se pudieran usar al año siguiente en la financiación de la remodelación del complejo deportivo Elías Aguirre, de la ciudad de Chiclayo.
Boza ha sido citado para el próximo lunes a la Comisión de Fiscalización del Congreso, para aclarar las denuncias.

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LOS ANTECEDENTES
En el año 2006, una figura se hizo notoria en el entorno de Ollanta Humala: Martín Belaúnde Lossio. Empresario, sobrino de Luis Castañeda Lossio y, ojo, financista de la campaña. Según la ONPE, puso 151,620 nuevos soles en la primera campaña presidencial en la que intervino Humala. Ojo, luego puso más plata: 113, 400 nuevos soles destinados al Partido Nacionalista Peruano.
No han sido las únicas vinculaciones con el entorno presidencial. Como bien se ha recordado en estos meses, Belaúnde Lossio constituyó una empresa que pagó a Nadine Heredia por consultorías de marketing entre el 2006 y el 2011, hecho reconocido por el propio empresario. También fue jefe de prensa de Humala por varios años. Asimismo, ha sido el hombre detrás del diario La Primera, que apoyó decidamente al líder nacionalista y que hoy mantiene un “apoyo crítico” al actual gobierno.
Pero sus problemas vienen de su vinculación con otros políticos. Resume el Utero de Marita:
Él es acusado de proporcionar una empresa fachada para “La Centralita”; además, de grabar y editar los videos de las campañas a favor de César Álvarez.
También recordarán que Belaunde Lossio es cuñado de uno de los directivos del caso Comunicore. Pero esto no es lo único que lo acerca a la gestión de Castañeda. En esta investigación de Daniel Yovera –de hace cuatro años– se revelan sus nexos con Miguel Garro (el dueño de Comunicore y gerente de Relima). En resumen, dice lo siguiente:
En el año 2006, una figura se hizo notoria en el entorno de Ollanta Humala: Martín Belaúnde Lossio. Empresario, sobrino de Luis Castañeda Lossio y, ojo, financista de la campaña. Según la ONPE, puso 151,620 nuevos soles en la primera campaña presidencial en la que intervino Humala. Ojo, luego puso más plata: 113, 400 nuevos soles destinados al Partido Nacionalista Peruano.
No han sido las únicas vinculaciones con el entorno presidencial. Como bien se ha recordado en estos meses, Belaúnde Lossio constituyó una empresa que pagó a Nadine Heredia por consultorías de marketing entre el 2006 y el 2011, hecho reconocido por el propio empresario. También fue jefe de prensa de Humala por varios años. Asimismo, ha sido el hombre detrás del diario La Primera, que apoyó decidamente al líder nacionalista y que hoy mantiene un “apoyo crítico” al actual gobierno.
Pero sus problemas vienen de su vinculación con otros políticos. Resume el Utero de Marita:
Él es acusado de proporcionar una empresa fachada para “La Centralita”; además, de grabar y editar los videos de las campañas a favor de César Álvarez.
También recordarán que Belaunde Lossio es cuñado de uno de los directivos del caso Comunicore. Pero esto no es lo único que lo acerca a la gestión de Castañeda. En esta investigación de Daniel Yovera –de hace cuatro años– se revelan sus nexos con Miguel Garro (el dueño de Comunicore y gerente de Relima). En resumen, dice lo siguiente: