Rafael López Aliaga, candidato del partido Renovación Popular, ha perdido los papeles, pues creía seguro el segundo lugar para disputar la segunda vuelta y ahora está recurriendo a argumentos demenciales para sabotear el proceso electoral denunciando supuesto fraude y exigiendo la nulidad del proceso electoral.
Previamiente, había espetado groserías contra sus rivales de otros partidos y enloquecido hasta llamó a la insurgencia, a la vez que su partido movilizó a partidarios en buses, en las llamadas “portátiles” para protestar ante los locales de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) y del Jurado Nacional de Elecciones (JNE).
El llamdo de López Aliaga a la insurgencia demuestra la ignorancia de su partido porque la insurgencia se permite ante un gobierno usurpador, que no es el caso actualmente, por lo que López Aliaga debería ser denunciado por el delito de sedición, que se sanciona con prisión.
Mesas no instaladas
Pese a que el problema de las mesas no instaladas en algunos lugares de Lima debido a la falta de entrega del material electoral, el problema fue superado al reprogramarse la votación, que se cumplió este lunes.
Mesas que abrieron tarde
Parece que López Aliaga por primera vez se da cuenta que por muchos años en las jornadas electorales hay mesas que abren tarde. Ello ocurre porque los miembros de mesa no acuden a cumplir su función, por lo que se busca reemplazantes entre los asistentes de esa mesa y ello puede demorar si las personas no aceptan ese encargo. Así ha habido casos en que mesas abrieron a las 11 de la mañana, a las dos de la tarde en ciertos casos, esto en todos los procesos electorales.
Pero para López Aliaga eso es fraude y exige que las personas que no acudieron a votar voten. Pide que lo hagan en Lima… no en provincias donde Roberto Sanchez tiene mayores simpatizantes. Si todos los que no votaron votan, López Aliaga perdería porque en la mayor parte del Perú hay rechazo a su candidatura.
Siguiendo a su febril lider, su partido presentó un pedido ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) argumentando que la instalación tardía de mesas contravino lo establecido en la Ley Orgánica de Elecciones, que obliga a declarar la nulidad en estos casos cuando se impide el libre ejercicio del sufragio.
La verdad es que en todas las elecciones hay instalación tardía de mesas eso no es impedir el ejercicio del sufragio, son situaciones, como se explicó más arriba, causadas por la ausencia de los miembros de mesa, quienes además no pueden ser reemplazados por personal de la ONPE o de otra institución, sino que tienen que ser sufragantes de la misma mesa.
Según su partido, la apertura tardía de mesas es la causa de un incremento significativo en la tasa e ausentismo, que pasó de 13.35% en 2016 a 20.14% en las elecciones de 2026, lo que equivaldría a aproximadamente 608,000 ciudadanos que no pudieron votar. ¿Cómo sabe si no pudieron o no quisieron votar?
Así y todo sostienen que estos ciudadanos no se abstuvieron de votar, sino que fueron impedido de ejercer su derecho por fallas operativas atribuibles a la ONPE.
En esa línea, Renovación Popular argumentó que el impacto de estos hechos tuvo consecuencias directas en los resultados electorales.
De acuerdo con sus estimaciones, la agrupación dejó de percibir alrededor de 120,000 votos en Lima Metropolitana, cifra que supera ampliamente la diferencia entre candidatos en disputa, lo que, según indican, evidencia una alteración determinante en el resultado.
El documento también advierte que la afectación no se limitó a la elección presidencial, sino que alcanzó a los comicios parlamentarios y andinos, al tratarse del mismo universo de electores que no logró sufragar.
Finalmente, la organización política solicitó que se declare la nulidad del sufragio en todas las mesas instaladas fuera del plazo legal y, en consecuencia, se anulen los resultados obtenidos en dichas mesas tanto para la elección presidencial como para los comicios parlamentarios y andinos, en resguardo de la legalidad y la transparencia del proceso electoral.
