El Gran Hermano en acción.
Rubén Alexis Hernández
El presente escrito es para advertir a los lectores sobre una situación bien irregular con un portal electrónico global conocido como Dateas.com, cuyos administradores, en el caso de Venezuela, se han dado a la tarea de recopilar y exponer información privada, sin consentimiento alguno, de millones de ciudadanos. Sí, amigo lector, lo invito a que entre al buscador Google o a www.dateas.com, introduzca sus nombres y apellidos y/o cédula de identidad, y se percatará que salen registrados en dicho portal tanto sus nombres y apellidos completos, como su cédula de identidad, fecha de nacimiento, y estado, municipio y parroquia donde vive y/o ejerce el voto. Evidentemente hay complicidad del Consejo Nacional Electoral y posiblemente de otros organismos, pues de ninguna manera datos como nuestros números de cédula, fechas de nacimiento y lugares de residencia pueden ser divulgados pública y libremente si no es del deseo de cada uno de los venezolanos, salvo información judicial o algo por el estilo.
Como fachada legal y humanitaria, señuelo para los incautos y no tan incautos, el portal en cuestión asegura que se enfoca en ayudar mediante la búsqueda de información diversa sobre personas desaparecidas, gestión de documentos, genealogías, obtención de certificados, entre otros asuntos:
“Dateas es el portal líder en servicios de búsqueda, investigación, información y gestión de documentos sobre Personas, Empresas, Genealogía Familiar y Patrimonios, permitiendo a sus usuarios acceder a una amplia variedad de servicios provistos por una calificada red de Profesionales, Gestores, Genealogistas, Empresas de Información e Investigadores asociados.
Con visión global y en un mundo en el que las personas, las familias y los activos se trasladan como nunca antes, Dateas ha logrado centralizar la provisión de un conjunto significativo de servicios de información y gestión de documentos, comprendiendo entre otros la Búsqueda y Localización de Personas, Informes Comerciales de Personas y Empresas, Investigación Histórica y Genealogía Familiar
(…)a través de Dateas es posible consultar bases de datos de personas y empresas de diferentes países, padrones electorales de carácter público, registros, documentos y numerosas fuentes de acceso público pero normalmente complejo, incluyendo información de riesgo comercial y antecedentes financieros de personas y empresas, guías telefónicas, domicilios, antecedentes judiciales, censos, certificados de nacimiento, información patrimonial, vehicular e inmobiliaria, y un largo etcétera.
Dateas respeta los máximos estándares internacionales en protección de datos personales, encontrándose inscripta ante la Oficina del Comisionado de Información y asimismo exige esos mismos estándares de sus asociados.” www.dateas.com.
No obstante su bien elaborada justificación y exposición de objetivos, los administradores del portal Dateas dan a entender con cierta claridad que su propósito si es acceder, por distintos medios, a información variada sobre cualquier persona. Más allá de que el portal es en principio una estafa electrónica, según han denunciado usuarios en países como Argentina y España, en el fondo Dateas es algo mucho más peligroso, debido a que vulnera la vida privada, exponiéndola a todo tipo de intereses y/o acciones perversas a escala personal, gubernamental, empresarial, policial, o de otra índole. En el caso de Venezuela los datos que se tengan sobre X o Y persona pudieran ser utilizados, en el contexto de la actual conflictividad política y social, como información importante para amedrentarla, agredirla o incluso asesinarla en su propio domicilio.
A grandes rasgos, podemos comentar lo siguiente sobre Dateas y su flagrante violación de la privacidad ciudadana:
-Dateas cuenta con un sinnúmero de colaboradores (con paga, por supuesto) en distintos países, cuya función es buscar información, según sus administradores, en fuentes de acceso público. Pero la búsqueda de datos en tales fuentes no significa que datos como fechas de nacimiento y lugares de residencia, deban estar disponibles libremente al público, a otros portales electrónicos y a numerosos organismos e instituciones que puedan estar interesados de una u otra manera.
-Es una gran contradicción y un gran engaño de Dateas afirmar que protegen los datos personales; si eso fuera cierto, no expondrían una información que concierne únicamente a cada ciudadano, salvo autorización o deseo contrario.
-Dateas admite que ha logrado centralizar gran cantidad de información, en el marco de un mundo cada vez más interdependiente. Aquí se aprecia, a pequeña escala, que no es cuento ni paranoia cuando se advierte del surgimiento de un Nuevo Orden Mundial caracterizado, entre otras cosas, por el control social y la vigilancia de la humanidad vía Internet (Gran Hermano electrónico), y en el que juegan un papel de primer orden buscadores como Google y Yahoo, y las llamadas redes sociales. En realidad cada vez que nos conectamos a Internet estamos siendo vigilados desde los centros de poder a nivel planetario.
Ante semejante panorama en el que Dateas sólo es parte de un enorme universo, estamos prácticamente indefensos, a merced del creciente control electrónico social, que siendo una de las principales herramientas con que cuenta el totalitarismo global en ciernes (disfrazado como Globalización democrática), amenaza con liquidar la escasa libertad que aún queda a la humanidad. Sólo queda de parte de los individuos críticos y conscientes de lo que ocurre en el planeta desde el punto de vista de la información que circula por las redes, denunciar públicamente a cada portal, página y sitio de Internet que atente de manera flagrante contra la privacidad y los derechos ciudadanos, y esperar a que sus administradores al menos sientan un poco de presión al saber que no todos somos unos alienados y/o borregos de las élites mundiales y su imposición ideológica.

4 comentarios
con todo respeto, me pareces que estas errando … la informacion del padron electoral venezolano cuya publicacion tu criticas es PUBLICA por expresa disposicion legal, y justamente para dar mas transparencia al sistema electoral, por otra parte, ninguna informacion de domicilios se publica en el sitio que mencionas.
A Gabi Martínez, la información del CNE no es totalmente pública, pues no aparece la fecha de nacimiento cuando ingresamos nuestro número de cédula. El domicilio a menudo corresponde al sector donde ejercemos el voto (municipio y parroquia). Y finalmente ni Dateas ni ningún otro portal de Internet tiene derecho a exponer públicamente información privada, salvo autorización de cada ciudadano. En todo caso, Gabi Martínez, una cosa es un ente oficial como el CNE y otra cosa es una institución, organismo o ente no gubernamental, en físico o vía electrónica. ¿Lo entiende?, o ¿le pàrece bien que información sobre su persona sea expuesta públicamente sin que usted se haya enterado?.
Se me olvidó comentarle a Gabi Martínez que para consultar nuestros datos en la página electrónica del CNE, es requisito necesario introducir nuestro número de cédula, y éste sólo es conocido por cada ciudadano, por el CNE y por otros organismos públicos. Por tanto es evidente que el portal Dateas infiltró al CNE u otros entes, a partir de lo cual logró obtener el resto de la información. Además, si yo no aporto datos como mi fecha de nacimiento y sector donde resido (municipio y parroquia) a portales electrónicos, ¿por qué al escribir mi nombre en Google, por ejemplo, aparece que Dateas lo expone sin mi consentimiento? Mejor dicho, lo exponía, porque apenas me enteré de la situación, reclamé a los administradores de Dateas por tamaña violación de mi privacidad, y afortunadamente me borraron (al menos eso es lo que supongo). Lo cierto del caso es que toda información electrónica que cada ciudadano no comparta en sitios, portales, páginas o redes sociales, es absolutamente confidencial y privada (debería ser así), salvo disposición judicial.
Se me olvidó comentarle a Gabi Martínez que para consultar nuestros datos en la página electrónica del CNE, es requisito necesario introducir nuestro número de cédula, y éste sólo es conocido por cada ciudadano, por el CNE y por otros organismos públicos. Por tanto es evidente que el portal Dateas infiltró al CNE u otros entes, a partir de lo cual logró obtener el resto de la información. Además, si yo no aporto datos como mi fecha de nacimiento y sector donde resido (municipio y parroquia) a portales electrónicos, ¿por qué al escribir mi nombre en Google, por ejemplo, aparece que Dateas los expone sin mi consentimiento? Mejor dicho, lo exponía, porque apenas me enteré de la situación, reclamé a los administradores de Dateas por tamaña violación de mi privacidad, y afortunadamente me borraron (al menos eso es lo que supongo). Lo cierto del caso es que toda información electrónica que cada ciudadano no comparta en sitios, portales, páginas o redes sociales, es absolutamente confidencial y privada (debería ser así), salvo disposición judicial.