Un nuevo cóndor andino (Vultur gryphus) bautizado como “Apurimaq”, que en quechua significa “dios que habla”, retornó a su hábitat en esta región, tras seis meses de cuidados especializados y un proceso de rehabilitación a cargo del Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor), del Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego, con el apoyo de instituciones aliadas.
En noviembre del año pasado, efectivos de la Comisaría de la Policía Nacional del Perú de Totora Oropesa, durante sus labores de patrullaje encontraron a un cóndor andino en una cuneta de la carretera. El ejemplar expulsaba espuma por el pico, por lo que de inmediato avisaron al Serfor a fin de ser atendido por un posible elemento tóxico que habría ingerido.
Especialistas de la Administración Técnica Forestal y de Fauna Silvestre (ATFFS) Apurímac determinaron que se trataba de ejemplar macho adulto que presentaba un estado de salud crítico, con pronóstico reservado a desfavorable, y signos evidentes de intoxicación, por lo que actuaron rápido para estabilizarlo.
Luis Castro Narváez, Administrador Técnico de la ATFFS Apurímac del Serfor informó que el cóndor Apurimaq es el segundo cóndor andino de la región en retornar a la naturaleza que será monitoreado mediante un sistema de GPS-GSM y banda alar que permitirá evaluar su comportamiento.
“Después de haber sido encontrado en muy mal estado, el cóndor recibió atención veterinaria y alimentación adecuada que permitieron su recuperación. En la última fase se logró fortalecer sus músculos de vuelo. Finalmente, tras la realización de los exámenes correspondientes, el ejemplar estuvo apto para volver a los cielos de Apurímac”, indicó Castro Narváez.
En el rescate del cóndor andino participaron los pobladores y la Municipalidad Distrital de Oropesa, durante su recuperación estuvo en el Centro Ecológico Recreacional Taraccasa, de la Municipalidad Provincial de Abancay, donde la ATFFS Apurímac brindó la asistencia especializada. En este lugar, y con el apoyo de instituciones públicas y privadas, se aplicaron los tratamientos necesarios para la rehabilitación del ave.
Con Apurimaq, suman 17 los cóndores rescatados que regresan a la naturaleza a volar los cielos andinos. Esta ave emblemática cumple un rol vital en los ecosistemas, al ser carroñeros, se alimenta de animales muertos en estado de descomposición y con ello, limpian el medio ambiente de fuentes de patógenos que son perjudiciales para la salud humana y otras especies de fauna silvestre.
Cabe destacar que, en el I Censo Nacional del Cóndor Andino, Apurímac registró 36 ejemplares, como mínimo, que lo ubica en el tercer lugar con la presencia de más cóndores del Perú. Esta especie se encuentra en la categoría de En Peligro (EN), en la lista de Fauna Silvestre Amenazada del Perú, por lo que se encuentra protegida por el Estado Peruano.
Las instituciones que contribuyeron en el proceso de recuperación de Apurimaq fueron, la Clínica Veterinaria MasterVet, Veterinaria Tiutis, Veterinaria SomnusVet, Centro Veterinario Entre Perros y Gatos, Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Nacional Micaela Bastidas de Apurímac y Unión Por los Animales (UPA).
También Movebank del Instituto Max Planck de comportamiento animal aportaron el GPS-GSM colocado al cóndor, mientras el Zoológico de Denver contribuyó con los materiales para el recinto donde el ejemplar fue rehabilitado.
