Mediante carta enviada este 14 de diciembre, el Grupo de Pueblos Indígenas de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos, exhorta a la Comisión Agraria del Congreso de la República a escuchar las preocupaciones planteadas por la Defensoría del Pueblo y los pueblos indígenas sobre los conversatorios regionales que esta Comisión llevó a cabo en relación a la Ley Forestal y de Fauna Silvestre en los últimos días.
Al respecto, la Defensoría del Pueblo ha señalado que “no se estaría cumpliendo con llevar adelante un proceso de consulta conforme a lo señalado por la Sentencia del Tribunal Constitucional (Exp. N.º 0022-2009-PI/TC), lo cual implicaría una afectación del Derecho a la Consulta de los pueblos indígenas contenido en el Convenio 169 de la OIT”.
El Grupo de Pueblos Indígenas espera que en la sesión de la Comisión Agraria de mañana miércoles 15 de diciembre, se haga eco de las preocupaciones planteadas por la Defensoría del Pueblo. Además, es necesario que la Comisión acuerde mañana realizar una aclaración pública -de la misma manera que realizó las convocatorias al “proceso de consulta” que se difundieron en prensa nacional- en la que explique que el carácter de las últimas reuniones ha sido sólo informativo y que se continuará con las mismas, incluyendo a las comunidades campesinas y los puntos de información planteados por las organizaciones indígenas; así como también se respetarán los plazos necesarios para que las organizaciones representativas de pueblos indígenas estudien el proyecto, lo discutan internamente y alcancen sus aportes y decisiones sobre el particular.
Finalmente, el Grupo de Pueblos Indígenas reitera la necesidad de que se apruebe primero la “Ley sobre el Derecho a la Consulta Previa a los Pueblos Indígenas u Originarios reconocidos en el Convenio 169 de la OIT”, la misma que generó el consenso de las organizaciones indígenas y fue aprobada por el Congreso el 19 de mayo del 2010 y sobre dicha base se desarrolle el proceso de consulta de la Ley Forestal y de Fauna Silvestre”, lo que evitaría que para cada caso se estén programando mecanismos especiales, generando confusiones y desconfianza que no ayuda a lograr consensos.
