Yobel Costume presiona a personal, mayoritariamente femenino, para que firmen contratos lesivos contra sus derechos laborales.
Mujeres trabajadoras de la empresa Yobel SCM Costume Jewelry S.A., de la familia Belmont Bart, denuncian la política de amedrentamiento y despidos encubiertos que se genera con la presión que reciben a diario para que firmen contratos lesivos contra sus derechos laborales.
“En una semana en que se celebra el Día Internacional de la Erradicación de la Violencia contra la Mujer, debemos denunciar este maltrato. Han presionado a las trabajadoras y 15 de ellas han firmado contratos atentatorios contra sus derechos laborales con el cuento de que no hay producción”, dice Marilú Peralta Ramos, secretaria de Defensa del sindicato de Yobel Costume.
Por su parte, Emma Lecca Ávila, secretaria general del Sindicato de esta empresa, señala que el hostigamiento tiene como fin que las mujeres firmen una “Convención individual de suspensión perfecta” en Yobel Costume y un “Contrato de trabajo sujeto a condición resolutoria” para Yobel Manufactury, ambas del grupo Yobel, pero en este contrato se les resta derechos laborales.
Afirman que la “convención individual de suspensión perfecta” debe tener una razón escrita y debe ser enviada al MINTRA para que este dé su conformidad y se pueda paralizar el trabajo hasta 90 días. Sin embargo, en esta convención no se explica las razones e inmediatamente las hacen firmar el contrato sujeto a condición resolutoria. Este les resta los beneficios laborales y les permite a los empleadores despedirlas cuando quieran sin dejar opción al MINTRA a que participe para hacer que se cumplan los derechos de las trabajadoras.
“Hacen esto con el cuento de que no hay producción, pero sabemos que gran parte del trabajo de producción se terceriza y nos quieren hacer creer que no hay trabajo”, dicen las dirigentes, quienes señalan que Yobel pertenece a la familia Belmont Bart.
Las trabajadoras han enviado cartas al gerente corporativo del grupo Yobel Costume y al directorio del mismo grupo, pero no han recibido respuesta y, manifiestan, siguen los amedrentamientos a los trabajadores.
