La Policía Nacional logró desalojar a más de 5,000 invasores de un terreno ubicado en la zona arqueológica de la Tablada de Lurín, en Villa María del Triunfo, después que éstos se negaron a abandonar el lugar tras explicarles que estaban cometiendo un delito al usurpar el área.
Los usurpadores resistieron lanzando pedradas y otros objetos contundentes a la Policía, tras un intento fallido en la mañana, retomó el control con ayuda de un grupo de civiles.
Fue necesario que las fuerzas del orden lancen bombas lacrimógenas para desalojar a los invasores, que no dudaron en emplear a niños para evitar el desalojo. Precisamente, una pequeña resultó con síntomas de asfixia y tuvo que ser evacuada por un efectivo y sacada del lugar junto a su madre en una camioneta policial.
Por los actos violentos, más de 10 personas, entre ellas varios adultos mayores. El jefe de la Región Policial Lima, general Salvador Iglesias, informó que quienes agredieron a los policías no son pobladores del lugar, sino matones contratados para apoderarse del terreno.
Tres policías resultaron heridos sin que su estado sea de consideración.
El alcalde de Villa María del Triunfo (VMT), Carlos Palomino, habría cometido delito de inducción a la comisión de atentados contra el patrimonio y yacimientos arqueológicos, pues habría prometido en campaña electoral el permiso para invadir la zona de Tablada de Lurín, advirtió la asesora de la Dirección Legal de Defensa de dicho portafolio, Samara Lafitte.
Corroboraría la acción delictiva de dicho alcalde el hecho de que, durante la mañana, cuando éste llegó al lugar invadido, fue recibido con algarabía por los invasores.
