Una mala elección puede generar dolor y trastornos de postura. No se debe colocar más del 10% del peso corporal de los niños.
La adquisición de mochilas y maletas escolares inadecuadas puede generar severos daños en la columna de los niños. En ese sentido, la médico en Rehabilitación Luz Bautista Chirinos, del Instituto Nacional de Rehabilitación “Dra. Adriana Rebaza Flores” Amistad Perú Japón (INR), del Instituto de Gestión de Servicios de Salud” (IGSS), explica que en muchas ocasiones las características de la mochila, conlleva a que los estudiantes adopten posturas inadecuadas y presenten dolor, por lo que recomienda considerar antes de la compra, el tamaño y peso de los menores.
La M.R. Bautista recomienda, que el peso de la mochila debe estar determinada por el peso del niño, esta no debe de superar el 10% del peso corporal, su tamaño no debe de exceder el tamaño de la espalda, ni tampoco debe pasar los hombros a lo alto, ni a lo ancho; además debe contar con correas, las cuales deben ser anchas y acolchadas.
En cuanto a cómo cargar la mochila, esta debe ser sobre los dos hombros, para evitar la inclinación de uno de ellos, se utilizará cerca de la espalda y evitará que cuelgue debajo de la cintura. Se debe compartir el peso en la mochila para repartir y equilibrar la carga, además que las cosas más pesadas se ubiquen en la parte inferior. Otro aspecto importante es la racionalización de lo que se mete en la mochila, se sugiere revisarla y limpiarla periódicamente para evitar el exceso de útiles escolares.
Dentro de los inconvenientes que genera la sobrecarga de las mochilas, están la contractura y sobrecarga muscular, las que producen trastornos musculoesqueléticos, por ello la importancia de que no exceda el 10% del peso corporal, ya que de lo contrario se producirá dolor en hombros, cuello y espalda por el sobreesfuerzo y la fatiga muscular
La especialista también se refirió a la utilización de maletas con ruedas, las cuales son actualmente muy utilizadas, detalló que “son ideales, pero sólo cuando su desplazamiento es en terreno plano y se debe considerar la altura del asa, la cual debe llegar a la cintura o cadera, en caso contrario también afectará la espalda y la forma de caminar del niño”.
Finalmente exhortó a los padres de familia a observar a sus hijos, y determinar la existencia de molestias por el uso indebido de mochilas, sugirió realizar un control médico en los niños y adolescentes con la finalidad de prevenir trastornos de postura y así evitar complicaciones posteriores.
