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Los cárteles de la droga mexicanos están usando drones kamikaze equipados con explosivos para atacar a los agentes de la Patrulla Fronteriza y al personal militar de los EE. UU. que ha redoblado acciones de seguridad a lo largo de la frontera sur.
Un memorando interno filtrado, el cual es designado como “Alerta de seguridad para oficiales», revela órdenes de los líderes de los cárteles de “desplegar estos drones como parte de su creciente arsenal contra las fuerzas del orden”, según informes del New York Post, y enfatiza la necesidad de que los agentes permanezcan vigilantes y conscientes de su entorno.
Dicho documento del Centro de Inteligencia y Operaciones del Sector de El Paso (EPT-IOC) recibido el 1 de febrero de 2025, señala que “los líderes de los cárteles mexicanos han autorizado el despliegue de drones equipados con explosivos para ser utilizados contra agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos y personal militar estadounidense que actualmente trabaja a lo largo de la frontera con México”.
Por ello se recomienda a los agentes federales que lleven el equipo de seguridad adecuado, incluidos botiquines de primeros auxilios, torniquetes y chalecos antibalas. El memorando también dice que “los rifles deben estar fácilmente disponibles”.
Los informes indican que los miembros de los cárteles en las redes sociales, incluido TikTok, no solo han alentado la violencia contra los agentes, sino que también han propagado métodos inquietantes para socavar los esfuerzos de aplicación de la ley. Según se informa, las publicaciones de los cárteles sugerían que los inmigrantes ilegales se involucraban en humillaciones contra los agentes del ICE, instándolos a “escupir y orinar” en la comida de los agentes y defecar en sus vehículos.
Se recomienda “informar cualquier avistamiento de drones a sus respectivos líderes y al EPT-IOC”, dice el memorando. El uso de drones por parte de los narcotraficantes no es solo teórico; se hace eco de los incidentes registrados a principios de este año, cuando se produjeron más de 260 incidentes con bombas lanzadas desde drones en todo México, lo que resultó en numerosas lesiones entre el personal de las fuerzas del orden.
Esta táctica de intimidación sigue de cerca los pasos de la administración de Trump, que lanzó importantes redadas de deportación, incluido un día en el que se informaron 1.200 deportaciones. Los cárteles están alarmados por el escrutinio intensificado y la amenaza a sus operaciones, que podría afectar gravemente el tráfico de drogas y personas. Además, se reporta que miembros de los cárteles abrieron fuego contra agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos cerca de Fronton, Texas.
El informe no indica la clase de drones que fueron empleados, pues podría tratarse de drones adaptados artesanalemente o bien de drones de guerra que los traficantes podrían haber conseguido del mercado negro.
