¿Quién mató a Isabel II?
Desatando la furia del fundamentalismo
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Al comité (The Arts and Media Committee) no se le ocurrió mejor idea que incluir en la lista al indio Salman Rushdie, autor de los Versos Satánicos, libro con contenido que para los musulmanes significa blasfemia y que ha originado una fatwa, (decreto religioso de un líder del islámico), que condena a muerte a Rushdie.
Si tenemos en cuenta las preguntas establecidas para calificar a los candidatos a las distinciones, resulta extraño que Rushdie haya resultado elegido, éstas son:
¿Qué hace a la persona valiosa?
¿Ha hecho algo sobresaliente?
¿Ha cambiado las cosas para bien?
¿Tiene el respeto de sus pares?
¿Ha triunfado sobreponiéndose a la adversidad?
¿Supera a otros en su campo?
¿Encaja Rushdie con un alto puntaje para todas esas preguntas?
No se trata de temer a los musulmanes, ni de abstenerse de criticarlos. El caso de Rushdie es muy distinto, por ejemplo, del de las caricaturas danesas que escandalizaron a los islámicos, pues la intención no era provocar, además, los autores daneses tienen mentalidad cristiana u occidental, en cambio Rushdie, natural de un país donde hay musulmanes y que trabajó en Pakistán, país musulmán, sabía muy bien los efectos que tendrían sus escritos entre los fundamentalistas y aún en los no fundamentalistas, pues hasta llegó a describir a las viudas de Mahoma como prostitutas, figura que es en extremo provocadora para cualquiera, no sólo para un musulmán.
“Sing a Salm’ of praise for Whitey’s final days!”
El comité
Los miembros de ese comité son:
Lord Rothschild, banquero y filántropo
Jenny Abramsky, directora de radio y música de la BBC
Ben Okri, novelista y poeta
John Gross, autor y crítico
Andreas Whittam Smith, ex editor independiente
Rothschild, Abramsky y Gross son judíos, Okri nigeriano, el único británico es Whittan Smith. Resulta sorprendente que haya tanto descuido en Gran Bretaña como para que permitan que representantes de minorías y extranjeros decidan en asuntos de cultura e identidad nacional. Con una Abramsky en la BBC no llama la atención que esa cadena difunda un documental en el que se presenta a la Virgen María de niña con aspecto y mirada de delincuentilla. El claro objetivo es corroer la tradición cristiana.
¿Serían capaces los miembros de ese comité, que compromete la imagen y la seguridad del Reino Unido, de dar la cara y otorgar ellos mismos la condecoración en lugar de pasar la papa caliente a la reina, que queda expuesta a las iras de muchos?
Estos son los lamentables resultados de no entender que los asesores sin raigambre nacional son un factor de desestabilización para cuestiones estratégicas, de cultura e identidad nacionales.

