Jorge Manco Zaconetti
El padre de la Economía Política en Francia pre revolucionaria fue el reconocido médico de la Corte F. Quesnay (1758) que utilizó por vez primera el principio analítico de la interdependencia entre los sectores económicos por medio del “Tableau Economique”, donde “todo depende de todo”. De allí la importancia de los hidrocarburos (petróleo crudo, gas y líquidos de gas natural) en la economía moderna. Hasta ahora son la base de la energía comercial en el mundo, a pesar del discurso ambientalista y la transición energética.
Ello explica en el fondo el interés de los Estados Unidos de Norteamérica de controlar el petróleo del Oriente Medioe, en especial de la República Islámica de Irán importante productor de crudo con más de 4 millones de barriles diarios, el tercer país en importancia respecto a las reservas probadas de petróleo con más 208 mil millones de barriles que representan el 11,8 % de las reservas a nivel mundial.
Debemos recordar que el primer país en poseer las mayores reservas de petróleo a nivel global es Venezuela con más de 300 mil millones de barriles, el segundo es Arabia Saudita con 267 mil millones de barriles. El error estratégico de los halcones de Washington es haber atacado conjuntamente con el Estado sionista de Israel a la República Islámica de Irán, que supuestamente sería una presa fácil como Venezuela. La respuesta militar de las fuerzas armadas iranies han sorprendido al mundo. No solamente se trata del bloqueo del Estrecho de Ormuz por donde transita más del 20 % de los hidrocarburos que demanda la economía mundial en especial Japón, Corea del Sur y Europa Occidental.
Las consecuencias de esta guerra son los incrementos de los precios del petróleo y derivados, poniendo en jaque sobre todo a los países dependientes de los hidrocarburos, como el Perú, un pequeño mercado de combustibles pero altamente rentable que se satisface con un consumo de 300 mil barriles diarios, tanto de petróleo, diésel 2 limpio, gas licuado de petróleo (GLP) y gasolinas, a pesar del gran potencial del gas natural y condensados que subyacen en el subsuelo de Camisea (La Convención Cusco) y en el Candamo (Madre de Dios), donde opera la minería ilegal de oro y los madereros de depredan la Reserva Natural, pero donde se impide la exploración.

El efecto más notable en nuestro país ha sido el aumento promedio de los precios que se estiman por medio del índice de Precios al Consumidor (IPC), solamente en lo que va de enero / marzo con un incremento de 3.8 %, con tendencia al aumento, donde estimo que la inflación acumulada a fin de año sea superior al 8 % como fue en el 2022, donde se experimentó la recuperación de la economía mundial después de la pandemia, y sobre todo por los efectos de la guerra de Rusia y Ucrania, que en fondo es la agresión de la OTAN contra la Rusia de Putin.
En el mes de marzo los precios de los combustibles sobre todo del diésel 2 limpio de azufre, las gasolinas y el GLP se dispararon. A ello debe sumarse la vulnerabilidad energética del país por la deflagración del gasoducto de Camisea y el corte del transporte del gas natural y de los líquidos de gas natural provenientes de los lotes 88, 56 y 57 en las dos primeras semanas de marzo del presente.
Lo grave es que los precios del diésel 2, GLP y gasolinas se han normalizado en el alza pues tienen marcadores internacionales. Así, los automovilistas recuerdan que antes de marzo el galón de la gasolina regular era de S/ 15 soles en promedio, hoy no baja de los S/ 24 soles en galón. Evidentemente en provincias los precios son mayores por el efecto flete, y algo de especulación.

El “efecto cascada” en la economía popular se hace notar en los precios de los pasajes, alimentos, mayores fletes, y en algo muy sensible para los pequeños agricultores como es la urea, un fertilizante que importamos en más del 95 % de su consumo que bordea las 400 mil toneladas anuales. En verdad, el precio de este fertilizante se hará notar con mayor efectividad en los próximos meses.
Si en un mercado referencial como los Estados Unidos (Chicago) el precio de la tonelada de urea era de US $ 367 dólares en el mes de diciembre del 2025, en febrero del 2026 trepó a los US $ 454 dólares para escalar a US $ 604 dólares por la misma tonelada. Si a ello se le agrega los costos del transporte hacia el Callao, el precio se incrementa más. Ello, afecta de sobremanera a los más de 600 mil agricultores que abastecen el mercado interno de verduras, cereales, frutas. Este efecto todavía no se expresa en la inflación de enero/marzo del 2026.
Lo paradójico es que de los lotes 88, 56 y 57 en el Gran Camisea se han extraído más de 1´390 mil pies cúbicos diarios, de los cuales en enero del 2026 se han consumido en el mercado interno 824 millones diarios de pies cúbicos, se han exportado más de 290 millones de pies cúbicos diarios con tendencia a la disminución; y del lote 88 el único lote que tiene precio regulado entiéndase barato se han reinyectado más de 279 millones de pies cúbicos diarios de gas seco, de los cuales se han extraído los líquidos de gas natural que tienen precios internacionales y que se constituyen en el gran negocio del Consorcio Camisea.
Si hubiese una política nacional que apueste por la industrialización de las materias primas como el gas natural, que se quema básicamente en la generación eléctrica a precios super baratos para las empresas de generación eléctrica, un gas natural proveniente del lote 88, que tiene precio regulado, con un promedio de 200 millones de pies cúbicos diarios de gas natural rico en metano (90%) que se reinyectan, se tendrían más de 100 mil toneladas de urea como mínimo. En lugar de exportar gas natural y de comprar en el exterior la urea que demandan nuestros agricultores, unos cuantos importadores se benefician de las compras internacionales de este fertilizante, cuyo precio se ha disparado, siendo carísimo e imposible de adquirir para nuestros pequeños agricultores.

¿CUÁNTO IMPORTAMOS EL 2025?
Lo cierto y evidente es que las importaciones en 2025 realizadas por las refinerías (Repsol/La Pampilla), PetroPerú, las transnacionales gringas Valero y Exxon/Mobil, la argentina Pluspetrol, Solgás entre otras ha sido superior a los US $ 7,931 millones de dólares, demostrando la extrema vulnerabilidad de la economía peruana, altamente dependiente del crudo y derivados importados.
En el 2025 el precio internacional del crudo estuvo sobre los US $ 68 dólares el barril, un precio relativamente barato, por ello los precios de los diversos derivados del petróleo como el diésel, gasolinas importadas fueron menores en relación con los años anteriores.
Así, ante la crónica disminución de la producción interna de crudo como expresión del fracaso de la privatización, pues la producción doméstica no supera los 44 mil barriles diarios, especialmente gracias al lote 95 ubicado en la selva nororiental más de 20 mil barriles diarios.
En 2025 se ha importado petróleo crudo para su refinación por un volumen de 47.9 millones de barriles, lo que en promedio diario significa importar 131 mil barriles por día, por un valor de US $ 3,435 millones de dólares. Valores de importación que en última instancia son trasladados a los consumidores. En segundo lugar, las importaciones de destilados medios, básicamente diésel limpio y turbo de aviación en 2025 han significado valores mayores a los US $ 3,134 millones de dólares, y los mayores importadores han sido las empresas La Pampilla, Valero, Exxon Mobil, PetroPerú entre los principales. En términos de volumen importado del diésel limpio y turbo ha representado la suma de 32.2 millones de barriles que en términos diarios significan 88 mil barriles por día.

En verdad, entre el petróleo importado básicamente de Colombia y Ecuador y los destilados medios como el diésel, que son adquiridos en los Estados Unidos, está el grueso de nuestras importaciones, pues representan el 83 % del valor de las importaciones.
De persistir la guerra en el Oriente Medio Oriente los precios del petróleo y derivados seguirán subiendo con todos los efectos colaterales en los precios de bienes y servicios. El Perú, que es un importador neto a pesar del potencial gasífero que no se aprovecha en el marco de una política nacional de desarrollo.
En este contexto es un crimen económico lo que hace la Derecha, Bruta y Achorada (DBA) enquistada en el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el Ministerio de Energía y Minas (MINEM) lo que hace con PetroPerú la única garantía de soberanía energética, y reguladora de precios ante la avaricia de las empresas privadas en el mercado de combustibles. Ahogar y asfixiar a PetroPerú es la consigna en esta coyuntura crítica del mercado mundial de combustibles, sin dotarla de recursos financieros, ante el creciente aumento de los márgenes de refinación que se están disparando como en el 2022. Por ello ¿cuántos cientos de millones de dólares está dejando de percibir la petrolera estatal por no fortalecer a PetroPerú, en especial a la Moderna Refinería de Talara?
Diario Uno, 11.04.2026
