Jorge Manco Zaconetti
El Padre de la Economía Política Adam Smith en su clásico libro “La Riqueza de las Naciones “(1776) diferenciaba el gasto productivo como la inversión que debe generar utilidades en el futuro, por ello sostenía que toda inversión es un gasto de capital, pero no todo gasto es productivo. Así, la compra de armas, el mantenimiento de una burocracia, el sostenimiento del Rey y su corte, y las más dignas profesiones eran consideradas improductivas, pues no generaban riqueza adicional, es decir no producían utilidades.
El tema adquiere actualidad por la compra rápida, violando los propios reglamentos de adquisiciones de armamento de las fuerzas armadas, bajo impertinentes presiones diplomáticas, en la compra de 24 aviones caza norteamericanos F-16 gastando más de US $ 3,500 millones de dólares, a los cuales se les debiera sumar los gastos de mantenimiento en el tiempo de vida de los cazas. ¡Nuestra dependencia tecnológica será absoluta con el Departamento de Estado de USA!

Han sido tantas las presiones en el ministerio de Economía y Finanzas, el ministerio de Defensa, y la propia Cancillería de Torre Tagle que aprobaron la adquisición de los cazas, incluso ignorando la decisión del presidente de la república, José Balcázar, cuando la cordura y razón aconsejaba que sea el nuevo gobierno que sea ungido por el voto popular después del 7 de junio el que tomase la decisión; curiosamente dicha fecha es un día que nos recuerda la inmolación del coronel Francisco Bolognesi en el “Morro de Arica” y sus bravos oficiales y soldados, ante la superioridad del ejército chileno.
La legitimidad de un nuevo gobierno sea cual fuere el elegido, le otorgaba a esta costosa adquisición de una flota de aviones de caza su aprobación; aviones que dicho sea de paso, no fueron los primeros en la calificación previa en competencia con los cazas franceses y suecos. Prácticamente por razones de “seguridad regional y geopolítica” según la versión oficial se decidió la “compra a dedo” de aviones cazas F-16, que en una situación de un indeseable conflicto bélico, las fuerzas armadas de nuestro país, tendrían que solicitar el “permiso de uso” del gobierno de los Estados Unidos de Norteamérica. ¡En la práctica estamos comprando aviones para los desfiles y no para la guerra!
El precio de compra de US $3,500 millones con su primer desembolso de casi US $ 500 millones no ha generado mayor controversia en los medios de prensa controlados por la Derecha Bruta y Achorada (DBA), en especial la elección “a dedo” de una flota aérea que nos hace más dependientes de la potencia decadente como los Estados Unidos, cuando ha sido siempre política de Estado, adquirir aviones Mirage durante el primer gobierno del Arq. Fernando Belaunde o armamento ruso durante el gobierno del general Juan Velasco Alvarado, para depender lo menos posible de las políticas del Departamento de Estado USA. ¡Con esta decisión seguimos siendo el patrio trasero de los Estados Unidos!

Sin embargo, esta misma “Derecha Bruta y Achorada”, categoría política que le pertenece al sicólogo y analista Tafur Rivera, reclama a todo viento como el gobierno terminal de José Balcázar ha aprobado el respaldo de una inversión privada de US $ 2,000 millones de parte de capitales privados que demandan que el Estado peruano por lo menos garantice el pago del financiamiento privado a futuro.
Según el presidente del directorio de PetroPerú, economista de formación Roger Arévalo en su última presentación ante el Congreso de la República del martes pasado ha señalado que los US $ 2,000 millones de dólares son necesarios, mas no suficientes, para pagar a los proveedores de petróleo y combustibles. De lo contrario cerrarían las operaciones de las refinerías de Conchán y sobre todo la moderna Refinería de Talara, con lo cual PetroPerú dejaría de abastecer el 85 % de los combustibles que se consumen en la Amazonía, el 15 % de participación en el mercado de Lima.
En promedio la participación nacional de la petrolera estatal está por debajo del 20 % del mercado de combustibles que se satisface con 300 mil barriles diarios de derivados de petróleo.
Tampoco la “Derecha Bruta y Achorada” menciona la subvención estatal de parte del Estado por más de 18 mil millones de soles entre 2004 a 2025, por concepto del “Fondo de Estabilización yde Precios de los Combustibles” que se estableció en dicho año cuando el precio del petróleo alcanzaba el precio de US $ 40 dólares el barril, lo cual era un precio inusual. Dicho Fondo se creo con la finalidad de no transferir a los consumidores domésticos las alzas de los precios del petróleo y derivados.

Desde 2004 a la fecha, salvo 2024 por la “crisis del corona virus” y el derrumbe del consumo de combustibles producto de la cuarentena, dicho “Fondo de Estabilización” ha funcionado como una transferencia de nuestros impuestos a los proveedores e importadores de derivados de petróleo como Valero, Exxon/Mobil, Repsol La Pampilla, Pluspetrol, Solgás, Lima Gas y también a PetroPerú a la cual le devuelve las compensaciones con demora. Al respecto como se trata de compensar a las empresas privadas no se hacen mayores críticas.
LOS RESPONSABLES
Antes de conocer los resultados económicos financieros de PetroPerú al primer trimestre de 2026, el presidente del directorio Roger Areválo ha señalado que los pasivos corrientes, de corto plazo, es decir al año son superiores a los US $ 3,580 millones de dólares. Que la petrolera estatal no tiene capital de trabajo para pagar a los proveedores de crudo y derivados. En tal sentido la inyección de US $ 2,000 millones de dólares de capitales privados resultarían insuficientes, se requieren más de US $ 2,500 millones.
La deuda total, que suman los adeudos de corto plazo y largo plazo ascienden a los US $ 7,899 millones de dólares, siendo la principal deuda con los compradores de bonos que se cotizan en la Bolsa de New York (US $ 3,000 millones) que al final el grueso de ese endeudamiento se vence en 2045. Y la deuda más inmediata es con el CESCE empresa financiera del estado español que a 2030 debemos cancelar más de US $ 750 millones de dólares.
Desde 2024 PetroPerú, con la moderna refinería de Talara (PMRT) debía abonar un promedio de US $ 350 millones anuales para pagar el endeudamiento asumido con los inversionistas internacionales que les preocupa el pago de los intereses y la amortización de la deuda.
Lamentablemente. desde 2020 a 2025 la petrolera estatal por una serie de razones acumula pérdidas. netas superiores a los US $ 2,538 millones de dólares.

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En tal sentido durante la gestión del Dr. Alejandro Narváez en el carego de presidente del directorio desde octubre de 2024 hasta la salida de la presidente Dina Boluarte, en octubre de 2025 donde lo despidieron abruptamente, en el Plan de Trabajo para reflotar a la petrolera estatal había un punto destacable: Una Auditoría Forense para explicar la crítica situación económica financiera de PetroPerú, que ha requerido de una serie de aportes de su propietario, el estado peruano.
Nada de esto ha sido posible por la brevedad e inestabilidad en la gobernanza de PetroPerú, con directorios politizados, muchos sin conocimiento del sector de hidrocarburos, improvisados gerentes impuestos desde el poder real, que nombra a los altos funcionarios de estado, los partidos que gobiernan desde el Congreso de la República.
Si bien los responsables políticos de la debacle y crisis de PetroPerú son los respectivos ministros de Energía y Minas y de Economía y Finanzas con los respectivos vice ministros, una comisión investigadora con poderes plenos del Congreso de la República debiera nombrarse desde agosto de 2026. Pues la situación crítica de la petrolera estatal será recurrente, pues se ignora las consecuencias de la privatización de los principales activos y filiales de PetroPerú que tenía hasta 1996 y las erradas decisiones en la construcción de la moderna refinería desde 2014.
Así, debiera citarse al excomandante de la policía Germán Velásquez nombrado presidente del directorio de PetroPerú por la corrupta pareja presidencial Humala & Heredia; y dicho policía debiera explicar las razones de la anulación de la licitación internacional llevada en España en 2016, para la construcción de las unidades auxiliares y complementarias, entre ellas la generación de energía propia. Ese retraso significó en la práctica casi tres años en el funcionamiento de la Refinería de Talara, que a decir del economista Carlos Paredes debió estar operativa en junio dl 2019. ¿Cuántos millones de dólares ha dejado percibir PetroPerú cuando los márgenes de refinación volaban sobre le 50 % por la guerra Rusia/Ucrania?-
He allí, la explicación a los sobrecostos en la construcción de la moderna refinería de Talara que recién empezó a operar a “media caña” en setiembre de 2023. Ello explica en lo fundamental las pérdidas que tuvo que asumir PetroPerú, que desde 2020 a 2023 se convirtió en un importador neto de combustibles, que subieron en sus precios por la guerra Rusia-Ucrania, y la recuperación de la economía mundial.
En tal sentido, el mismo economista Carlos Paredes debiera explicar las razones técnicas y económicas que determinaron el cierre de la vieja refinería de Talara, que fue publicitada como una “vieja cafetera amarrada con pita”. Hasta el año 2019 PetroPerú explicaba el 48 % de la participación en el mercado de combustibles, con utilidades operativas de US$ 265 millones. Hoy no detenta ni el 20 % y ello significa menores ingresos y mayores pérdidas.
En verdad en esta debacle y crisis de PetroPerú hay varios responsables que deben responder al país tales como Germán Velásquez, García Rosell, Carlos Paredes, Hugo Chávez, Oscar Vera y la serie de improvisados funcionarios nombrados por los gobiernos de turno desde 2016 a la fecha. Volveremos sobre el tema.
Diario Uno, 02.05.2026
