Por Rafael Romero (*)
Hay 38 organizaciones políticas con listas al Congreso de la República y 36 partidos con fórmula presidencial, más sus respectivas listas parlamentarias, de cara a las elecciones generales del 12 de abril.
Todos ellos, salvo el Partido Cívico Obras, no tienen visión estratégica del Perú ni lectura geopolítica. Por eso se debe felicitar a Ricardo Belmont y a sus cuadros políticos más leales e identificados con su filosofía, respecto de su constante reflexión, análisis y proyección en el ámbito estratégico de la patria.
Igualmente, Ricardo y el Partido Cívico Obras destacan por sus preocupaciones y su dinámica geopolítica, pensando y repensando el Perú para los próximos diez, veinte o cincuenta años. En ese sentido, no solo se trata de los planes de gobierno que por décadas los vientres de alquiler maquillan como un mero formulismo para cumplir con las autoridades electorales, sino que resulta fundamental que un partido primero responda a la pregunta acerca de “¿qué país queremos?”.
Y luego de esa pregunta recién deberían abrirse las grandes avenidas y los horizontes del estudio, de la crítica, del debate y la propuesta gubernamental.
Un partido político serio, responsable, republicano, institucional y verdaderamente democrático, como OBRAS, no se agota en los manidos vericuetos intrapartidarios, ni se pierde en las organizaciones políticas que solo se miran el ombligo, sino que se pule y proyecta dialécticamente gracias al constante roce social que mantiene con la ciudadanía de a pie, con los colectivos manuales e intelectuales del país y con tanques del pensamiento, constituyendo todo esto un valor diferencial que lo convierte en el partido del pueblo y el partido escuela del siglo XXI.
Muchos ciudadanos prefieren guardar sus nombres en reserva, pero lo sano, lógico y encomiable es que a los cuadros formales, como los que integran los equipos de plan de gobierno, también se cuenta con el aporte intelectual y las propuestas de los colectivos como “Ciudadanos de Valor”, “Ágora Popular” y la “Escuela de Alta Política Augusto Belmont Bar”.

Entre los ciudadanos, militantes, amigos o simpatizantes de estos colectivos se debe destacar, por su aporte en materia de proyectos, ideario y praxis política, en provecho de la filosofía Belmont, la participación de la doctora Silvia Medina Gonzales, la doctora Marisol Verónica Giordano Silva, Nélida Kcalla, Raúl Arias y Martín Naldos. A todos ellos gran abrazo.
OBRAS es del pueblo y el pueblo está en OBRAS.
(*) Candidato a Diputado por Lima N.° 7 por el PARTIDO CÍVICO OBRAS
