La noticia de que el narco el Mencho fue abatido en México desató una ola de violencia en diversas ciudades de ese país, donde principalmente se bloqueó vías con incendio de vehículos, acciones que elevaron columnas de humo.
Pudo verse hombres armados bloqueando carreteras en más de media docena de estados, en respuesta a la muerte de Nemesio Oseguera, de 59 años de edad, conocido como «el Mencho», en Puerto Vallarta, Jalisco, México.
El sujeto fue cabecilla del Cártel Jalisco Nueva Generación, quien era prófugo desde hace mucho tiempo. Su organización criminal creció con rapidez en México, dirigiendo operaciones de tráfico de fentanilo, metanfetamina y cocaína a los Estados Unidos. Además organizaba ataques contra funcionarios del gobierno.
La operación se realizó este domingo desplegando fuerzas de élite en la ciudad de Tapalpa, Guadalajara, en el estado natal del narco, Jalisco. La respuesta de quema de vehículos y negocios se realizó en al menos 20 de los 32 estados de México. También se observó barricadas con fuego.
En Michoacán se reportó interrupción de servicios básicos, como el transporte, hospitales, centros comerciales.
“Hay una coordinación absoluta con los gobiernos de todos los estados; debemos mantenernos informados y tranquilos”, declaró la presidenta Claudia Sheinbaum en redes sociales.
“Mi reconocimiento al Ejército Mexicano, la Guardia Nacional, las Fuerzas Armadas y el Gabinete de Seguridad. Trabajamos todos los días por la paz, la seguridad, la justicia y el bienestar de México”, escribió.
En Estados Unidos, la Administración para el Control de Drogas (DEA) ofreció una recompensa de 15 millones de dólares por la captura de el Mencho.
La operación contra el Mencho dejó unas 14 personas fallecidas, siete de ellos miembros de la Guardia Nacional, informan las autoridades de Jalisco, Michoacán y Guanajuato.
Guadalajara, capital del estado de Jalisco y sede del próximo Mundial de 2026, permaneció casi en su totalidad paralizada el domingo, debido al temor sentido por los ciudadanos, que no salieron de sus domicilios.
Las autoridades se mantienen vigilantes, pues los siguientes días serían de designación del sucesor del mafioso. Si lo reemplaza su hijastro no habría muchos problemas. El peor escenario sería una división con guerra de bandos, lo cual ocasionaría más caos.
