Sr. Presidente de la República del Perú
Dr. Alan García Pérez
Reciba el saludo de Paz y Bien
Lamento expresarle que en la situación que vive el Perú está ausente la Paz y el Bien del pueblo. Está sometido a la violencia represiva de las fuerzas de seguridad contra los indígenas de la Amazonia, en Bagua Grande, lo que ha provocado más de 30 muertos, 150 heridos y otros tantos desaparecidos, víctimas de la masacre en la región que afecta al pueblo peruano y a la humanidad.
No debe olvidar, Señor Presidente, que fue elegido para estar el servicio del pueblo y no para oprimirlo y someterlo a los grandes intereses económicos, favoreciendo a empresas extranjeras y provocando la expulsión de su territorio a los pueblos originarios, para entregarlo a la explotación minera y petrolera, destruyendo los recursos y bienes naturales que son patrimonio del Perú. Muchas organizaciones en América latina y el mundo le reclamamos:
* Suspender en forma inmediata todo acto de represión y persecución a los pueblos indígenas. Rechazar el TLC, que de libre comercio nada tiene y que llevará al Perú a la colonización y dependencia.
*Iniciar urgentemente la investigación para determinar responsabilidades, juzgar y sancionar a los responsables de la masacre y reparar el daño ocasionado a las comunidades indígenas
*Respetar el derecho de los pueblos a su territorio, identidad, valores y espiritualidad. Abrir las instancias de diálogo que permitan superar los conflictos existentes.
*Privilegiar el derecho del pueblo por sobre los intereses económicos de empresas extranjeras, que buscan imponer un desarrollo basado en la explotación de los pueblos, dejando hambre, pobreza y la destrucción del ambiente.
*Respetar los derechos humanos y derechos del pueblo. La represión y violaciones de los derechos humanos ponen en peligro la democracia.
Señor Presidente, es necesario hacer memoria, para que nos ayude a iluminar y construir el presente y no volver a repetir errores que dañen la vida. Un fuerte clamor surge de los pueblos que reclaman su derecho a vivir con dignidad y restablecer el equilibrio con la Madre Tierra., para preservar la vida del planeta, hoy amenazada por la destrucción ambiental. De esa política depende el mundo que le vamos a dejar a nuestros hijos y los hijos de nuestros hijos.
Esperamos, Señor Presidente que corrija los caminos trazados y sea un servidor de su pueblo y que la Paz y el Bien sea la meta y garantías de un Perú libre y soberano que incluya a todos sus hijos e hijas. Es el derecho que tienen y merecen.
Le saluda atentamente
Adolfo Pérez Esquivel
Premio Nóbel de la Paz
