La cuestionada protección de la presidente Dina Boluarte al incapaz exministro del Interior Juan José Santiváñez continuaría a tal punto que este sujeto, después de haber sido echado del cargo de ministro del Sector por el Congreso, seguiría al mando del ministerio del Interior (Mininter) desde su despacho en Palacio.
Como un émulo de Vladimiro Montesinos, Santiváñez recibe continuas visitas relacionadas con el Mininter. De 88 visitas, corresponden a funcionarios vinculados al Mininter, informó el programa Cuarto poder.
Santiváñez, tras salir del cargo de ministro del Interior, se instaló como jefe de la Oficina de Monitoreo Intergubernamental del despacho de Dina Boluarte, cargo por el que gana 17.568 soles. Sus función es “gestionar y organizar la información sectorial del Poder Ejecutivo, así como de los demás poderes del Estado, y entidades públicas para facilitar la coordinación y articulación del desarrollo de la agenda presidencial”.
Interrogado por las visitas, Santiváñez adujo que es regular que reciba visitas de otros ministerios. «(Hemos visto que muchas de las visitas están relacionadas al sector Interior, ¿por qué?) Al sector Interior, Defensa, Agricultura, Salud a todos los sectores», dijo.
El registro de visitas indica que el 23 de mayo recibió la visita del actual titular del Mininter, Carlos Malaver Odias y su secretario general, Erick Caso. Ambos ingresaron a las 3.50 p.m. y se retiraron a las 5.15 p.m. Estuvo presente Jhonny Veliz Noriega, inspector general de la Policía; Víctor Zanabria, comandante general de la PNP y el general Óscar Arriola.
Sospechosa relación con proveedora del Estado
Santiváñez fue captado llegando a Palacio de Gobierno, los primeros días de mayo, antes de la juramentación, en un vehículo Jeep rojo.La Unidad de Investigación de Canal N, asegura que el auto pertenece a Sharon Patricia De la Cruz Mori, quien es proveedora del Estado desde el año 2016.
De la Cruz registra 25 órdenes de servicio con la Policía Nacional del Perú (PNP) y el Ministerio de Salud entre el 2016 y 2024 por un monto total de más de 500.000 soles. Asimismo, Delicatezze E.I.R.L., empresa de la que aparece como titular gerente, facturó en el 2024 y en lo que va de este año más de medio millón de soles con el Estado.
Santiváñez al ser consultado por Canal N por el uso de este vehículo y dijo no conocer de quien era la propiedad. “Desconocía de quien era, el vehículo me lo prestó mi abogado, ya que hace unos días tuve un siniestro con mi vehículo”, dijo.
La relación con la proveedora podría ser un indicador de la injerencia de Santiváñez en los procesos de adquisiciones del Mininter.
Declaraciones pasadas de Santiváñez, al señalar que los procesos de adquisiciones del Mininter “se cayeron” tres veces, cuando era ministro del Interior, justificaron tal incapacidad, por ejemplo en para la adquisición de chalecos antibalas, se perdió en tres oportunidades debido a la impugnación de quienes no resultaban ganadores en la licitación, la compra “se cayó tres veces”, dijo y agregó: “La Policía no puede esperar más. Nosotros no podemos esperar que se haga un cuarto, quinto o sexto proceso, porque nosotros lo necesitamos hoy”, indicó, pero no anunció el cambio de la burocracia a cargo de esos procesos.
Sospecha de corrupción
Tras lo dicho por Santiváñez, diversos medios justificaron al ministro por la declaración de desabastecimiento. Parecen no saber que si un proceso de compra o licitación está bien hecho no tiene por qué “caerse” ni perderse aunque los postores perdedores impugnen.
Si un postor perdedor impugna, el proceso se revisa, pero si la adquisición fue ejecutada de forma sólida, siguiendo todas las normas de ley, por más que haya impugnación la compra se realiza. Si esto no fuese así, ninguna entidad del estado podría licitar o adquirir bienes o servicios porque la impugnación es un acto muy común.
Por tanto, en lugar de quejarse de que las adquisiciones “se caen” tres veces, lo que tiene que hacer un ministro es renovar el personal encargado de los concursos públicos para compra de bienes o servicios. En lugar de eso, opta por una simple declaración de desabastecimiento
Claro está, la burocracia que dejó que “se caigan” procesos tres veces, estará feliz sobándose las manos por una declaración de desabastecimiento porque en lugar de convocar a un concurso, la ley permite realizar la adquisición por invitación a un proveedor.
No se puede descartar entonces de una maniobra de la burocracia para buscar una declaración de desabastecimiento o de emergencia, moda que nació con el corrupto gobierno aprista de Alan García en 1985, abundaron las declaraciones de emergencia y el saqueo al Estado.
Además, cada cierto tiempo sale un escándalo de corrupción en las adquisiciones para la Policía Nacional, pero nunca leemos sobre una desratización de la burocracia responsable, ya sea por participación o por omisión de denuncia de los actos viles que se perpetran ante sus ojos. En tanto, la delincuencia sigue azotando al país.
