Tras revelarse que el candidato presidencial de Nadine Heredia, Julio Guzmán, firmó los documentos para la adquisición de los los equipos de interceptación telefónica cuando ocupaba un cargo de máxima confianza en este gobierno, el sujeto comenzó a ensayar respuestas burdas para justificar su participación en el grave hecho.
Como se sabe, el programa “Panorama” informó que la firma de los documentos es del año 2012, cuando Guzmán era secretario general de la PCM y pide al Congreso que una partida de S/55 millones para la DINI pase a la condición de “reservado” mediante
Oficio del 28 de noviembre de 2012.
El oficio está dirigido al humalista Josué Gutiérrez, presidente de la Comisión de Presupuesto, quien admitió que entendía que el dinero era para la compra de equipos de interceptación telefónica.
Torpes excusas
Tomando a los peruanos por idiotas, ahora Guzmán dice que firmó miles de documentos y que no puede “tener en su cabeza” todos esos papeles, intentando así deslindar su grave responsabilidad en la compra de esta adquisición para violar los derechos de los ciudadanos.
Todo funcionario revisa la documentación que firma pues no se trata sólo de menciones, sino que las adquisiciones van acompañadas de expedientes con detalles generales y específicos de carácter técnico y administrativo, pero Guzmán pretende hacernos creer que él era una marioneta de firmar, sin cerebro para analizar lo que llegaba a su escritorio.
Es más, equipos de esa clase no se compran todos los días ni todos los meses ni todos los años. Es algo que debió llamar la atención a cualquiera y lo único que correspondía a un funcionario decente entonces habría sido abstenerse de la firma y más aún, renunciar en protesta, pero con su firma Guzmán avaló los deseos de Humala, Heredia y su entorno de espiar la vida íntima de los peruanos con el fin de chantajearlos llegado el caso.
Guzmán aducen que no tenía “decisión”, cuando la verdad es que debió abstenerse de firmar, renunciar y denunciar el hecho a la opinión pública. Como no lo hizo, está demostrado que no fue (y es) más que una pieza que favoreció la comisión de actos execrables por parte de un gobierno sin escrúpulos.
https://www.youtube.com/watch?v=JVTT3rLroBA

6 comentarios
Negro cara de simio
no seras presidente
Sambo tramposo
Tiene cara de chimpance perooo SUS ideas estan bien , empresas trasnnacionales rateras: el costo de electricidad subio al doble desde el 2006 , 1.10 por kw, las grandes mineras pagan poco impuestos solo 30% a la ganancia (canon es parte de la impeusto a la ganamcia) y maquillan para perder y 1% de regalias, costo de concesion barato, y donaciones sociales propinas.No paga IGV, solo se logro algo d ecompetencia entelefonia, los demas sumado a tromercio , portales, aceites, adunas fletes, navieras,SON MONOPOLIOS
Todos sus pergaminos y su basta experiencia internacional sólo le sirvieron para un puesto muy bien remunerado de portapliegos? Sr.Guzmán piense bien antes de hablar porque esta reemplazando a Acuña.
¡Insólito! Diario El Peruano confunde logo de la ONPE con unacaricatura
Aunque usted no lo crea, una peculiar caricatura del artista Álvaro Portales fue usada como logo de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) en la edición de hoy del diario oficial “El Peruano”.
Este error se cometió en una separata especial de la ONPE que publicó el mencionado diario. Enterados del hecho, voceros de la entidad electoral dieron a conocer su incomodidad al señalar que es un “agravio” a su imagen institucional.
Mientras que Álvaro Portales usó sus redes sociales para explicar que “El Peruano” ha utilizado un logo que intervino en el año 2000. “Lo saque en tamaño poster A2, para que sea repartido en las marchas contra el fraude electoral de (Alberto) Fujimori”, puntualizó.
VER EL PERUANO 2 MARZO 2016 EN SEPARATA ESPECIAL DEL OMPE
No solo sus contradicciones y sus nexos comprobados con el humalismo, sino sus propuestas vagas y populistas, que siempre han dado los partidos políticos hacen de este un advenedizo que quiere llegar al poder para enriquecerse. Es una lástima la situación actual de la política.