| Aurelio Pastor |
Por Juan Sheput
Rubén Rodríguez Rabanal, nuevo jefe del INPE, confirmó el asesinato del director del penal de máxima seguridad Miguel Castro Castro, Segundo Manuel Vásquez Coronado, quien recibiera cuatro disparos en el cráneo esta mañana cerca de su casa, en la urbanización Betania del distrito de El Agustino, nos informa Perú 21.
Nos preguntamos ¿Es tanta la incompetencia de nuestros gobernantes que, a pesar de las amenazas a un responsable de un penal de máxima seguridad, no le pueden brindar las garantías del caso? El propio Alan García y el ministro de Justicia Aurelio Pastor han reconocido que el funcionario había recibido amenazas de muerte, las cuales fueron recogidas por la prensa. Entonces ¿por qué no se le brindó protección? ¿son tna ineptas nuestras autoridades? El propio asesinado Manuel Vásquez Coronado había manifestado hace un mes que una alianza de delincuentes pretendía asesinarlo. No se hizo nada ¿quiénes son culpables entonces?
Los responsables políticos de este asesinato son los ministros de Justicia y del Interior, dedicados a polémicas estériles en los últimos días o a paseos partidarios, tal y como lo manifestó en una emisora el propio Aurelio Pastor, al indicar sus visitas a bases partidarias de Puno el último fin de semana.
Sin embargo no se debe esperar que renuncien. Alan García requiere de ministros con estas características.
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1 comentario
Apra es engaño
El Apra cada que puede suelta cortinas de humo (los pishtacos, la renovación de congresistas, la foto del capitán asesinado y desaparecido, etc.), y lo hace para disimular su traición prochilena (Paita, Colique, etc.) o su completa incompetencia.
El asesinato del jefe del INPE debe investigarse para castigar a los responsables políticos, que son el ministro de Justicia y el mismo Alan García. Ellos deben responder por esa sangre derramada. La posible captura de los delincuentes que ejecutaron el crimen será algo anecdótico, que debe ventilarse en la justicia; pero eso no debe hacernos perder de vista de quiénes son los verdaderos responsables, que no vengan a distraernos con la captura de un par de delincuentes que sólo apretaron el gatillo (lo que debe castigarse), cuando lo que importa es cómo se tiene desprotegidos a funcionarios que tienen su vida amenazada por toda clase de delincuentes.