El Perú nunca entró al Plan Cóndor
Asegura expresidente Morales Bermúdez
Francisco Morales Bermúdez, expresidente peruano, aseguró que el Perú nunca formó parte del llamado Plan Cóndor, investigado por presuntas violaciones de derechos humanos en Sudamérica.
El exmandatario, de 90 años de edad, declaró en respuesta al pedido de captura internacional solicitado por un juez argentino.
«El asunto principal es que quieren a la fuerza encuadrar al Perú y al gobierno que yo presidí en el famoso Plan Cóndor. El Perú nunca entró al Plan Cóndor. (…) Aquí el gobierno militar estaba en un proceso de transición democrática y no teníamos por qué acudir en absoluto al Plan Cóndor», dijo a RPP Noticias.
«Los países que integraron el Plan Cóndor eran países que estaban manejados por una dictadura militar que quería quedarse en el poder. (…) Entonces, luchaban con la subversión que quería sacarlos del poder. Aquí el Perú era un país totalmente distinto, organizando una transición democrática que ha sido reconocida en el Perú y en el mundo», manifestó .
Como parte de un proceso, un juez federal argentino pidió la captura internacional del expresidente Francisco Morales Bermúdez, acusado del secuestro de 13 opositores a su gobierno que fueron llevados a Argentina como parte del llamado Plan Cóndor.
El magistrado Norberto Oyarbide remitió ayer a la Cancillería argentina la solicitud de detención «provisoria y preventiva» de el exmandatario peruano.
«Eran personas que estaban alterando el orden público, en plena transición democrática. (…) Regresaron luego. Se les cuidó para que regresaran y fueron constituyentes de la República», acotó Morales Bermúdez.

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Militares chilenos celebraron en Arica victoria golpista de Morales Bermúdez y gritan en coro “Viva el Perú”
VíCTOR ALVARADO
El ingreso de las tropas peruanas por tierra, mar y aire a la antigua provincia peruana de Arica, para recuperarla juntamente con la de Tarapacá, en poder de Chile desde la guerra del guano y salitre de 1879, programado para el cinco de agosto de 1975, fue definitivamente postergado hasta el 06 de setiembre siguiente, luego de que Velasco fue convencido por los conspiradores golpistas encabezados por el general Francisco Morales Bermúdez, pero la operación militar en gran escala nunca se realizaría porque este dirigió un pronunciamiento militar en Tacna que depuso a “Juan sin miedo”.
Velasco, sumamente delicado de salud a raíz de aneurisma aórtico localizado en el abdomen, que derivó en la amputación de una de sus piernas, fue convencido de que la postergación era inevitable porque no se habían instalado los sistemas de misiles “Pechora” antiaéreos en Arequipa y Las Vilcas, para responder cualquier contraataque aéreo chileno y la Marina, igualmente había reportado que no se encontraba lista porque su proceso de rearme había sido hecho con lentitud, a diferencia de las demás armas que lo habían hecho aceleradamente y ya estaban listas. Pero no solo estuvo de acuerdo con la postergación de la guerra, sino también aceptó ser relevado. Los conspiradores, que aparecían como “leales” ante él lo convencieron de que no podía dirigir la guerra en esas condiciones. La entrega del mando debía realizarse el tres de octubre entrante en el sétimo aniversario de la revolución, en una fecha en la que se descontaba que las tropas peruanas ya estarían en Arica y Tarapacá. En Tacna se encontraba como jefe de la plaza militar el general EP Artemio García Vargas, y de acuerdo a los planes de los golpistas este debía advertir al jefe militar chileno de la plaza de Arica, general Odlanier Mena, de que no debía alarmarse del movimiento de tropas porque iban a levantarse contra el general Velasco para deponerlo del gobierno. La cordialidad de García con Mena no era del otro mundo, pues entre ambos como se acostumbra en todas las líneas de frontera, los jefes de plazas cultivan una relación mutua amical, a pesar del clima de tensión que se respiraba tanto en Tacna como en Arica, más en esta última porque desde el año anterior sus contingentes militares trabajaban por turnos las 24 horas del día construyendo defensas de toda clase para detener una invasión militar peruana