El silencio no siempre significa tranquilidad, ya que muchos peruanos postergan el chequeo médico por miedo, vergüenza o desinformación, lo que marca la diferencia entre identificar a tiempo el cáncer o enfrentarlo en sus etapas avanzadas, cuando las opciones de tratamiento son mucho más limitadas.
En el Perú, este tipo de cáncer no solo es el más frecuente en la población masculina, sino también uno de los más letales si no se identifica a tiempo, con más de 8,500 casos nuevos y alrededor de 2,500 muertes cada año, cifras que reflejan la magnitud de una situación que, en la mayoría de los casos, podría enfrentarse con evaluación oportuna.
A pesar de contar con métodos accesibles para su detección, como el análisis en sangre llamado Antígeno Prostático Específico (PSA) o la evaluación médica con el tacto rectal, muchos pacientes acuden al especialista cuando la enfermedad ya progresó.
“El principal factor no es la falta de herramientas, sino que los hombres no se realizan los chequeos, ya que existe temor al examen, especialmente al tacto rectal, lo que retrasa la identificación de una condición que, en sus fases iniciales, es tratada y curada con mejores resultados”, advierte el Dr. Mauricio León Rivera, director de la Liga Contra el Cáncer y cirujano oncólogo de la Clínica Ricardo Palma.
Uno de los principales desafíos es que el cáncer de próstata suele desarrollarse sin ningún síntoma en sus primeras etapas, lo que refuerza la necesidad de controles preventivos, especialmente a partir de los 50 años o antes, desde los 45 en personas con factores de riesgo.
A esta situación se suma una barrera cultural persistente, donde el temor al diagnóstico, la percepción de estar libre de riesgo y la falta de hábitos saludables hacen que muchos varones eviten acudir a sus controles médicos, lo que influye directamente en la detección tardía.
“Un chequeo toma pocos minutos, pero cambia completamente el curso de la enfermedad, por lo que informarse y superar el miedo resulta determinante para tomar decisiones oportunas y proteger nuestra salud”, enfatiza el especialista.
En el Día Mundial de la lucha contra el Cáncer de Próstata, el llamado es claro: dejar de postergar la salud y asumir una actitud preventiva marca la diferencia frente a una condición que, identificada a tiempo, ofrece mayores posibilidades de curación, así como mejor calidad de vida.
