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La Cámara de Comercio de Lima (CCL) expresó su profunda preocupación por la distribución del presupuesto del Gobierno Regional de Cajamarca, donde el gasto corriente concentra la mayor parte de los recursos públicos, mientras persisten importantes necesidades de infraestructura y servicios básicos.
Según las cifras presupuestales materia de análisis, Cajamarca cuenta en 2026 con un presupuesto modificado cercano a S/4580 millones, del cual aproximadamente el 72 % se destinaría a gasto corriente y apenas una cuarta parte a gastos de capital. Más preocupante aún es que, para 2027, el gasto corriente podría elevarse hasta el 80.3 % del presupuesto regional.
“Los recursos públicos deben servir para mejorar la vida de los ciudadanos, no para financiar una burocracia cada vez más costosa. No es aceptable que se incrementen los gastos administrativos mientras las obras que necesita la población siguen esperando”, señaló la CCL.
Esta situación resulta especialmente preocupante considerando que, según la Contraloría General de la República, a marzo de 2026 Cajamarca registraba 140 obras públicas paralizadas, correspondientes a distintos niveles de gobierno, con aproximadamente S/1850 millones pendientes de ejecutar.
Para la CCL, el problema no es solo cuánto presupuesto reciben las regiones, sino cómo lo administran y qué resultados entregan a los ciudadanos. Si bien el gasto corriente es necesario para garantizar servicios públicos, debe evitarse que el crecimiento de los gastos administrativos, contrataciones y consultorías innecesarias desplace inversiones prioritarias en carreteras, hospitales, colegios y saneamiento.
En ese sentido, la institución exhortó al Gobierno Regional de Cajamarca y al Ministerio de Economía y Finanzas a revisar las prioridades presupuestales para 2027, transparentar el destino de los recursos y acelerar la ejecución de obras.
La CCL advirtió que estas prácticas no deben continuar ni repetirse en ninguna región del país. El Perú atraviesa una oportunidad importante para impulsar su crecimiento y atraer inversiones, respaldada por su estabilidad macroeconómica y un riesgo país relativamente bajo, que no debe desperdiciarse por una gestión ineficiente de los recursos públicos.
“No podemos hablar de desarrollo cuando los presupuestos aumentan, pero las obras no avanzan. Cada sol mal utilizado es una oportunidad perdida para los peruanos. Cajamarca y todas las regiones del país necesitan menos gasto innecesario, más inversión y resultados concretos”, concluyó la Cámara de Comercio de Lima.
