Detectar el cáncer de mama en etapas tempranas continúa siendo un desafío para el sistema de salud peruano. Aunque existen métodos capaces de identificar lesiones antes de que produzcan síntomas, muchas mujeres encuentran obstáculos para acceder a servicios preventivos, obtener una cita, completar estudios especializados o recibir resultados a tiempo.
El Dr. Mauricio León Rivera, director del Centro Detector del Cáncer y de la Liga Contra el Cáncer, explicó que llegar a un diagnóstico tardío puede responder a una combinación de factores personales, económicos y estructurales.
“No podemos atribuir el diagnóstico avanzado únicamente a una falta de cuidado de las pacientes. Existen barreras que retrasan la detección y pueden reducir las oportunidades de tratamiento. Por eso, debemos abordar este problema desde una perspectiva integral de salud pública”, señaló el especialista.
Ocho factores que dificultan el diagnóstico oportuno
1. Desinformación y mitos. Creer que sin antecedentes familiares no existe riesgo, que la ausencia de dolor descarta el cáncer o que una biopsia puede diseminar la enfermedad son ideas equivocadas que pueden postergar la consulta.
2. Miedo al diagnóstico. El temor a recibir una noticia desfavorable, afrontar tratamientos o enfrentar consecuencias familiares y laborales puede llevar a algunas mujeres a evitar o aplazar una evaluación médica.
3. Acceso limitado a servicios de detección temprana. No todas las mujeres tienen las mismas posibilidades de acceder oportunamente a orientación médica, controles preventivos y pruebas para detectar lesiones mamarias antes de que produzcan síntomas.
4. Desigualdad geográfica. La disponibilidad de mamógrafos y otros recursos diagnósticos no es uniforme en el territorio nacional. En algunas localidades, las mujeres deben desplazarse a otras ciudades para completar sus estudios.
5. Disponibilidad limitada de especialistas. El acceso a radiólogos, patólogos y profesionales con experiencia en enfermedades de la mama resulta fundamental para evaluar una lesión sospechosa en la mama y confirmar o descartar la presencia de cáncer.
6. Barreras económicas. Los gastos de transporte, alimentación y alojamiento, sumados a la pérdida de jornadas laborales, pueden convertirse en obstáculos importantes, especialmente para quienes viven lejos de los centros especializados.
7. Demoras en la confirmación diagnóstica. Una vez identificada una lesión sospechosa, los tiempos de espera para completar estudios, realizar una biopsia, obtener el resultado anatomopatológico o acceder a una evaluación especializada pueden prolongar el diagnóstico.
8. Uso de prácticas alternativas. Algunas pacientes recurren a curanderos, chamanes o tratamientos naturales sin eficacia demostrada. El riesgo surge cuando estas prácticas sustituyen la atención médica y postergan la confirmación de la enfermedad o el inicio del tratamiento indicado.
El Dr. León advirtió que varias de estas barreras pueden presentarse al mismo tiempo, prolongando el proceso desde la primera consulta hasta la confirmación de la enfermedad.
“Detectar a tiempo no significa únicamente recomendar una mamografía. También requiere que las mujeres encuentren servicios disponibles, profesionales especializados y resultados oportunos. De poco sirve identificar una lesión sospechosa si luego existen obstáculos para completar su estudio”, explicó.
En el marco del Día Mundial de Lucha contra el Cáncer de Mama, que se conmemora cada 19 de octubre, el especialista recordó que mejorar la detección temprana requiere información confiable, servicios preventivos accesibles y capacidad de respuesta del sistema de salud.
