La Vía Expresa Sur se manchó de muerte a menos de cuatro meses de haber sido habilitada por la Municipalidad de Lima cuando una mujer de unos 60 intentó cruzar esta autopista, donde la infraestructura peatonal permanece inconclusa, pues Rafael López Aliaga ordenó que se inaugure para hablar de ello en su campaña política sin que haya señalización y otras obras complementarias de seguridad, en total desprecio por la vida de la ciudadanía limeña.
La tragedia ocurrió cuando un vehículo desobedeció las indicaciones de los inspectores y siguió su marcha camino a su vivienda.
La Municipalidad Metropolitana de Lima (MML) había declarado en emergencia la Vía Expresa Sur tras varios incidentes y reclamos por la falta de seguridad, pero funciona actualmente sin los puentes peatonales prometidos, lo cual significa alto riesgo para estudiantes, trabajadores y vecinos. Cinco puentes están en proceso de construcción, cuya entrega está prevista para antes de la quincena de marzo, coincidiendo con el inicio de clases escolares.
Hasta el momento, el 75% de los muros de seguridad tipo New Jersey ya se encuentra instalado. Faltan por completarse el tramo final, así como la colocación de luminarias, señalización y semaforización. Además, la falta de pasos peatonales y la iluminación insuficiente han derivado en situaciones de alto riesgo. Inspectores de tránsito se encuentran desplegados en horas punta y la semaforización está operativa en cada cruce.
La Vía Expresa Sur presenta malas condiciones de seguridad, tanto para peatones como para vehículos. La ausencia de señalización adecuada, junto con las obras inconclusas y la velocidad excesiva de los vehículos, ha incrementado el riesgo en la vía. Vecinos de la zona advierten que numerosos conductores desobedecen las indicaciones y muchos peatones cruzan sin respetar las señales, exponiéndose a situaciones peligrosas.
La MML no ha concluido los trabajos, equipos de serenazgo permanecen en el área en coordinación con la Municipalidad de Surco. Su función consiste en guiar a los peatones y detener el tránsito en los cruces más críticos, intentando mitigar los riesgos mientras continúan las obras. Lo cierto es que la MML nunca debió abrir esta vía hasta que sea segura para peatones y vehículos, pero a López Aliaga más le importó decir que concluyó esa obra durante su gestión, lo cual tampoco es cierto pues una obra de este tipo debe concluirse con todas las obras complementarias como puentes, señalización semáforos. Además, ni siquiera hay buena visibilidad nocturna debido a la falta de alumbrado.
La MML dice que entregará la obra completa hacia finales del próximo año, con etapas complementarias de intercambios viales, pasos a desnivel y medidas de seguridad adicionales. Es un crimen que la hayan inaugurado sin estar completada, por lo cual debería actuar la Fiscalía auditando la gestión de López Aliaga para determinar responsabilidades.
