El ministro de Transportes y Comunicaciones, Rafael Rey aseguró que los trenes traídos desde los Estados Unidos durante la gestión de Rafael López Aliaga para cubrir la ruta entre Lima y Chosica no fueron donados, como adujo el exalcalde, sino que se trató de un compra.
“Hay que decir la verdad, no se trató exactamente de una donación, ha sido una compra, una compra del municipio de Lima a la empresa Caltrain”, dijo el ministro al programa Las cosas como son de RPP.
“Que el valor de los 93 vagones y 19 o 20 locomotoras sea más de lo que se pagó, eso es diferente; pero no fue una donación, fue una compra”, sentenció.
Respecto a los fondos municipales utilizados en esta transacción y el proceso de traslado del material rodante al país, el titular del MTC precisó que los desembolsos fueron aprobados internamente por el propio municipio.
“Lo que yo sí le puedo decir, lo que afirmo, es que no se trató de una donación, se trató de una adquisición autorizada por el propio municipio”, subrayó en RPP.
Recordó que se pagó a Caltrain “una cantidad de millones de dólares” y reiterór que el acuerdo comercial con la empresa estadounidense involucró fondos destinados a concretar una operación comercial.
El ministro explicó que la puesta en funcionamiento de un tren de pasajeros entre Lima y Chosica demanda una gran inversión técnica, porque la infraestructura debe adaptarse de forma significativa para permitir velocidades competitivas que superen a las del transporte terrestre regular.
“Un tren de pasajeros tiene que ir a una velocidad mayor de la velocidad que tiene el tren de carga actual, porque si no se demora más que con los colectivos”, indicó.
Mencionó una propuesta de adenda por parte del concesionario de la vía férrea para fijar una tarifa social económica, una opción que condicionaría al Estado peruano a garantizar un ingreso mínimo anual a la operadora.
“Todo eso requiere estudios y por supuesto, si es técnicamente viable, adelante”, dijo, al tiempo que indicó que ProInversión ha iniciado las evaluaciones de viabilidad técnica y financiera para evitar que los trenes queden inutilizados.
Finalmente, comentó que es prioritario, entre muchas otras acciones, destrabar lo que falta para que las inversiones en la Línea 2, que está ejecutándose, y en las futuras 3, 4, 5 y 6 se hagan con el menor obstáculo burocrático posible.
Como se sabe, el tren chatarra importado por Rafael López Aliaga estaba siendo rematado por partes por la empresa Caltrain en California, ofreciéndolo como trasto de patios traseros. En Ebay las ofertas llegaron a US$7 por vagón y la empresa se veía obligada a desembolsar millones para deshacerse de esa basura.
Tras diversas maniobras López Aliaga desembolsó al menos US$24 millones para traer a Lima dichos restos con bombos y platillos. La locomotora tiene más de 40 años de uso y emplea el contaminante diésel.

1 comentario
Puerky mentiroso!
Cuanto de comisión se da cuando te venden chatarra a precio de nuevo?
Con raOn la municipalidad está recontra endeudada!
Esta desesperado por el.cargo para tapar los desmanes que deja y seguir haciendo lo que
sabe
BELMONT Alcalde de Lima!