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Arístides Ferrer
A más de 30 años de haberse desatado la feroz persecución de la dictadura del delincuente Alberto Fujimori desde el año 1992, todavía hay ecos de las difamaciones orquestadas entonces contra RBC Televisión por dicho régimen, campaña sucia de Vladimiro Montesinos Torres con el aval del dictador Fujimori.
Algunos de estos ecos regresan con malicia y en esta campaña electoral, en la que participa Ricardo Belmont Casinelli con su candidatura presidencial en el Partido Cívico Obras, porque a este candidato, en toda su trayectoria personal, empresarial y de funcionario público (fue alcalde de Lima) no lo pueden acusar de ningún delito, inmoralidad ni de malos manejos o incapacidad de gestión, por el contrario, fue el mejor o uno de los mejores alcaldes.
Pero la gestión de exalcalde de Belmont no es el tema del artículo, pues habría mucho de que hablar de lo bueno que se hizo. El tema son los rumores malintencionados que afloran sobre lo sucedido con RBC Televisión y para ello hay que entender el contexto.
En aquellos terribles tiempos que sufrimos durante la dictadura, y esto es algo que desconoce sobre todo parte de la juventud, a todo medio de comunicación, a todo político y a cualquier voz crítica a la dictadura respondían con persecución consistente en presión económica, que podía ejercerse desde la SUNAT, que entonces entraba como cancerbero a las empresas a escarbar papeles obstaculizando el funcionamiento.
Pero el arma principal estaba dirigida principalmente contra los medios de comunicación con las conocidas historias de prostitución de contenido a los caprichos de Vladimiro Montesinos, quien entregaba rumas de dinero en la salita del Servicio Nacional de Inteligencia (SIN), esto sin contar casos de secuestro y tortura a periodistas independientes.

La difamación era un plato favorito que Montesinos servía a diario a Fujimori y para ello, además de la televisión y medios de radio también compró las portadas de los llamados “diarios chicha”, donde todos los días exhibía barbaridades difamatorias contra gente independiente. La difamación es un delito terrible, peor que el robo pues a una persona se le despoja de la buena fama o reputación ganada en toda su vida, lo cual es fácil destruir y muy difícil de reconstruir.
A propósito de la campaña electoral, hay gente mal informada o que con malicia habla de estafa en la conducción de RBC Televisión, lo cual no es cierto y eso lo saben diversos periodistas de investigacion que profundizaron en el caso.
En 1986, con todos los controles de Conasev (hoy Superintendencia del Mercado de Valores), el Banco de Crédito del Peru, las instancias de la BVL, y la empresa RBC Televisión proponen el accionariado difundido de maneda transparente.
Fue una iniciativa de Belmont muy importante a nivel mundial porque el accionariado difundido es una gran alternativa de democratización de las comunicaciones, que por esos años tenía en sus principales actores a la televisión. El panorama cambió desde la popularización de internet en el mundo, donde la prensa digital y las redes sociales comparten importantes espacios junto con la televisión y la radio.
Nunca hubo estafa alguna con RBC Televisión
Los periodistas que investigaron reconocieron directa o indirectamente que nunca hubo estafa alguna con RBC Televisión, por tanto los periodistas informados de hoy no cometen el error de hablar de estos hechos como si fuesen estafa.
No solo los periodistas comprobaron que no hay ninguna clase de estafa, sino la Fiscalía y el Poder Judicial (PJ), que con años de investigación concluyó que no hay ninguna estafa.
En la década de 1980, en que ocurren estos hechos, Belmont se enfrenta a los poderes corruptores. Los demás canales, entonces contados con los dedos de una mano, vieron preocupados la iniciativa del accionariado difundido, temieron por sus intereses.

Los accionistas fueron atizados para reclamar dividendos inexistentes
En 1986 comienza una hiperinflación con 7,000% anual durante el corrupto gobierno de Alan García. También estaban activos los grupos terroristas de Sendero Luminoso y el MRTA, situación que era un problema para cualquier empresa.
Pero desde el año 1992 y siguientes, Belmont se enfrenta a la dictadura fujimorista y al SIN de Vladimiro Montesinos. Fue el único canal que no terminó sometido en el SIN (con excepción del entonces naciente Canal N) y fue el único que declaró persona non grata a Alberto Fujimori.
Esta actitud de Belmont, señalando solitariamente desde el canal a la dictadura determinó que Montesinos maniobre para prohibir la publicidad en el Canal RBC, lo cual impidió que las acciones suban de valor o entreguen dividendos, y se desató una persecución judicial por no haberse sometido en el SIN de Montesinos.
Cualquier empresa que pase por tales circunstancias no podía repartir dividendos por pasar una situación financiera crítica.
Viva TV es el nombre que ahora pusieron a RBC, pero el nombre RBC Televisión fue el legítimo nombre puesto por Ricardo Belmont, según consta en documentos judiciales, donde se puede averiguar que las acciones están presentes.
Lo mismo se puede constatar en la Bolsa de Valores de Lima, las acciones están allí, nadie tocó nada, no hubo ninguna estafa. El hecho de que las acciones no hayan subido de valor es la persecución que cerró la publicidad estatal a RBC y amenazó a las empresas que se atrevieran a colocar publicidad en RBC. Desde entonces a la fecha hay mucha manipulación con la publicidad estatal a los medios, así como ahora a Belmont le han cerrado las puertas en muchos medios de comunicación, que ya sabemos a qué intereses responden.
Se constata pues que es el poder fujimontesinista es el que estranguló económicamente a RBC y el que ahora vuelve a manipular con todos sus hilos contra Belmont, lo cual no hace sino poner en evidencia la honorabilidad del Partido Cívico Obras, que tiene a Ricardo Belmont Casinelli en calidad de candidato presidencial.
Toda esta persecución del fujimontesinismo es más bien una credencial favorable y un indicativo de la transparencia y honestidad de Belmont, quien postula en el Partido Cívico Obras.

1 comentario
Buena aclaración para los que dudan y es más cualquier abogado lo sabe
La única opción que tenemos es apoyar a Belmont, por que realizó obras que están de pie, defiende la familia, defiende la.moral, defiende los intereses de la Patria y siempre estuvo valientemente al frente de la corrupcion