El segundo lugar en las elecciones presidenciales 2026 se encuentra en una ajustada diferencia entre Rafael López Aliaga del partido Renovación Popular y Roberto Sánchez de Juntos por el Perú.
Al principio López Aliaga mantenía un holgado margen sobre los otros candidatos, pero esto respondía a que primero se contabilizaron las actas de Lima y Callao, pero ahora la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) se encuentra procesando las actas de provincias alejadas donde hay rechazo a López Aliaga.
El segundo lugar es decisivo para definir cuál de los dos candidatos pasará a disputar la presidencia con Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, quien ocupa el primer lugar y es ficha segura para la segunda vuelta.
Sánchez se ubicaba en el cuarto lugar y poco a poco se acercó hasta desplazar a Jorge Nieto, del Partido del Buen Gobierno, del tercer lugar.
La diferencia entre López Aliaga y Sánchez continúa reduciéndose en cada informe de la ONPE y el reporte de las 03:35 h de hoy muestra que a ambos candidatos los separa solo 12,168 votos, al 88.798%.
Sánchez disputará la presidencia con Keiko Fujimori
Lo más probable es que Sánchez termine superando a López Aliaga debido a que falta contabilizar actas de provincias donde rechazan a López Aliaga y votaron ampliamente por Sánchez, como son las provincias cajamarquinas de Celendín y Cajabamba.
Asimismo, aunque en menor medida, falta contabilizar actas de varias provincias de Piura, Ica, Amazonas y Madre de Dios, donde el rechazo a López Aliaga es alto.
Prácticamente se agotó el conteo de los mejores bolsones de López Aliaga en el Perú, ubicados en Lima y Callao.
Algo más sumará López Aliaga de las actas de países como los Estados Unidos, Argentina y España, cuya contabilización falta avanzar, principalmente en países donde hay buen número de peruanos. Sin embargo falta también contar los votos de Chile, donde López Aliaga no tiene la preferencia. Incluso con ello, es mayor el número de actas por procesar del Perú, y hay que tener en cuenta que en el exterior el ausentismo suele ser mayor.
La inminente derrota de López Aliaga por parte de Sánchez es lo que estaría llevando al primero a patear el tablero gritando «fraude» movilizando sus «portátiles».
