Señora Patricia Salas, ministra de Educación.
Casi estimada señora:
Deseándole muchos éxitos en su vida doméstica y personal, así como un pronto abandono del cargo ministerial que, erróneamente, le han asignado, me es grato alcanzarle un magnífico ejemplo de lo que es «buena educación»: buena de verdad.
Se trata de un documento recibido por internet gracias a la generosidad de Arturo Campos: «Nuevo sistema educativo en Japón». Un revolucionario plan piloto cuyo nombre es «Futoji no henko» («Cambio Valiente»), basado en una mixtura de sistemas educativos ya ensayados y conocidos: Erasmus, Grundtvig, Monnet, Ashoka y Comenius. De tal combinación resulta un «piloto que representa un cambio conceptual y rompe todos los esquemas». Veamos:
= En las escuelas en que se aplica, no se rinde culto a la bandera, ni se cantan himnos, ni se vanagloria a héroes reales, o inventados por la historia.
= Los alumnos no creen que su país sea superior a otros por el solo hecho de haber nacido allí.
= Ya no irán a ninguna guerra, a matar personas, para defender los intereses económicos de grupos de poder, disfrazados de «patriotismo».
= Entenderán y aceptarán diferentes culturas y sus horizontes serán globales, no nacionales. (¡Parece imposible imaginar semejante cambio en el país más tradicionalista y machista del mundo…!).
= El programa dura 12 años y está basado en tres conceptos trascendentes y cinco materias. Los conceptos: cero patriotismo; cero materias de relleno, cero tareas domésticas obligatorias. Y las cinco materias de estudio y prácticas: 1.- Aritmética de Negocios y uso de computadoras y calculadores de negocios / 2.- Lectura: se empieza leyendo diariamente una página de un libro elegido por el alumno y se termina leyendo un libro por semana / 3.- Civismo: respeto total a las leyes, al valor civil y a la ética, respeto a la convivencia, tolerancia y altruismo, respeto a la ecología / 4.- Computación: Office, internet, redes sociales, negocios online / 5.- Idiomas, alfabetos, culturas y religiones propias de cuatro países: Japón, Estados Unidos, China y uno de los países árabes.
La pregunta es: ¿cuáles serán los resultados de este programa? Se aprecia: jóvenes de 18 años hablan 4 idiomas y conocen 4 culturas, 4 religiones y 4 alfabetos. Son expertos en el uso de sus computadoras, leen 52 libros al año, respetan las leyes, la ecología y la convivencia. Manejan la aritmética de negocios al dedillo…
Señora ministra Salas: si sus atenciones al SUTEP, al Movadef, al Sute, al Conare y a las ONG contiguas y «facilitadoras» de nuevos caminos hacia el senderismo le dejaran algún tiempo libre, tal vez podría proponer al gobierno japonés que la invite a ver «in situ», con sus propios ojos, cómo es la buena educación, comprobada la cual, es seguro que dejaría su cargo actual, en beneficio de la educación nacional.
Muy atentamente;
Luis Rey de Castro

2 comentarios
educación
Bajo ese concepto no existiría nación ni país. Japón, si lo aplicara, estaría destinado a desaparecer como nación.
Disculpe eso no es lo que quiero para mi patria que se llama PERU.
Quiero que los peruano(a)s sepan su himno nacional, respeten a su bandera, a sus héroe y que se SIENTAN ORGULLOSOS DE SER PERUANOS
Identidad
Sr. Rey de Castro, ¿se olvidó del idioma castellano? Podríamos sólo utilizar computadoras que tendrían mayor capacidad de interpretación que 4 idiomas, 4 culturas, etc.
Se olvida ud. de la cultura europea y la misma sudamericana.
Me parece que su carta está fuera de lugar para personas pensantes.
Bajo su concepto no existe el libre albedrío.
Pregunto enviará a su familia a ese "plan piloto".
Insisto, en esa idea se destruye el concepto de familia y de identidad personal.
Suerte con su "plan piloto" y Dios quiera que a nadie se le ocurra aplicarlo acá. Ojo, se le olvidó la religión católica