Un lunar puede parecer inofensivo, pero también puede ser la primera señal de un problema grave, sobre todo en un país como el nuestro, donde la radiación solar (UV) está entre las más altas del mundo y la mayoría de personas no revisa su piel ni acude a controles dermatológicos periódicos, lo que retrasa la detección de cualquier cáncer de piel, en particular del melanoma cutáneo, el tipo más agresivo. Esta falta de prevención mantiene en riesgo a una población expuesta en forma constante como la peruana.
Cada año se detectan alrededor de 1,500 casos de melanoma cutáneo en el país y, aunque no es el más frecuente, sí es uno de los más peligrosos por su capacidad de expandirse rápidamente; además, la mayoría de los pacientes llegan cuando la enfermedad ya está avanzada, lo que reduce sus posibilidades de tratamiento, pese a que detectada a tiempo puede tener una tasa de supervivencia casi del 100 %. Este contraste evidencia la importancia de actuar «a tiempo».
La desinformación distorsiona la percepción del problema, ya que muchas personas creen que el cáncer de piel solo está vinculado a la exposición al sol en la playa, cuando en realidad esta ocurre todos los días y es el principal factor asociado al melanoma cutáneo. Además, existe un tipo menos visible, el melanoma de tipo “lentiginoso acral», que aparece en palma de manos o planta de los pies y es muy frecuente en nuestro país, lo que hace que muchos casos se detecten en etapas más avanzadas, especialmente en contextos donde el acceso a servicios de salud es limitado, como en la sierra peruana.
“El melanoma es uno de los cánceres más difíciles de detectar en etapas iniciales y no siempre presenta señales claras, por lo que la revisión de la piel y la consulta oportuna son fundamentales”, advierte el Dr. Mauricio León Rivera, director de la Liga Contra el Cáncer y cirujano oncólogo de la Clínica Ricardo Palma. El especialista enfatiza la necesidad de generar mayor conciencia colectiva.
El galeno señala que factores como la exposición a radiación ultravioleta (UV), la piel clara, los lunares atípicos, los antecedentes familiares y/o un sistema inmunológico debilitado aumentan el riesgo de desarrollar la enfermedad, por lo que insiste en limitar la exposición solar, usar protección adecuada (ropa adecuada, lentes o sombreros de ala ancha) y aplicar diariamente bloqueador con FPS mínimo de 30 o más. Estas medidas reducen significativamente el riesgo de desarrollar esta enfermedad.
También recomienda observar cambios en los lunares, ya que una detección oportuna marca la diferencia en el pronóstico, en un contexto donde aún existen brechas en el acceso a diagnóstico especializado y tratamientos modernos.
Cada 23 de mayo se conmemora el Día Mundial de la lucha contra el Melanoma, una fecha que busca reforzar la importancia de la prevención frente a una enfermedad que avanza silenciosamente si no se detecta a tiempo. La detección temprana sigue siendo nuestra mejor herramienta.
