El volcám Uturuncu, inactivo por 250 mil años, está mostrando señales de una erupción inminente que podría causar destrucción y pérdida de vidas, indica un estudio de la Universidad de Oxford.
El Uturuncu se ubica en la Cordillera de los Andes, en el norte de Bolivia, cerca de la frontera con Argentina y Chile, y ha experimentado un aumento de la actividad sísmica y las emisiones de gases.
La actividad sísmica se manifiesta en un característico patrón de deformación del terreno, similar al de un sombrero, donde la tierra en el centro del volcán se eleva mientras que el área circundante se hunde.
El equipo de científicos descubrió que esta actividad se debe al movimiento de líquido y gas bajo el cráter, que se encuentra sobre el cuerpo de magma más grande conocido en la corteza terrestre.
Uturuncu se alza a más de 5,900 metros de altura y es un estratovolcán: un gran volcán escarpado y cónico formado por capas de lava endurecida, ceniza volcánica y roca.
Los estratovolcanes se consideran peligrosos debido a que sus erupciones son explosivas. Ejemplo de ello son los volcanes Monte Sante Helena en los Estados Unidos, el Vesubio en Italia o el Huaynaputina en el Perú, que tuvieron erupciones catastróficas.
Uturuncu se encuentra a menos de 40 kilómetros de tres localidades, y una erupción podría causar daños generalizados y representar una grave amenaza para la vida, advirtieron los investigadores.
Los flujos de lava envolverían estas comunidades cercanas, mientras que la ceniza volcánica podría extenderse por Bolivia, Argentina y Chile, por lo cual las poblaciones deberían ser evacuadas.
Recientemente se han detectado más de 1.700 sismos alrededor del volcán, lo que ha llevado a los científicos a estudiar Uturuncu y determinar cómo un volcán extinto podría resurgir.
El equipo de investigación utilizó tomografía sísmica, una técnica similar a las exploraciones médicas, para crear imágenes del interior del volcán. Al estudiar cómo se mueven las ondas sísmicas a través de diferentes materiales, lograron construir una vista 3D detallada del interior del Uturuncu.
También analizaron la composición física del volcán, incluyendo los tipos de rocas, para comprender mejor qué sucede bajo tierra.
Su análisis reveló posibles trayectorias por las que fluidos calientes ascienden y donde gases y líquidos se acumulan en cámaras bajo el cráter, indica el artículo publicado en la revista PNAS.
Los científicos creen que esta acumulación probablemente esté provocando la elevación del suelo en el centro, pero señalaron que las probabilidades de una erupción completa aún son bajas.
El coautor, el profesor Matthew Pritchard, de la Universidad de Cornell, afirmó: «Los métodos de este artículo podrían aplicarse a los más de 1400 volcanes potencialmente activos y a las docenas de volcanes como el Uturuncu que no se consideran activos, pero que muestran señales de vida: otros posibles volcanes zombi».
