Una erupción solar con eyección de masa coronal (CME) produjo la tormenta geomagnética más larga del siglo XXI con tres días de duración, aunque no ha sido una de las más fuertes, pues la explosión fue catalogada como X1.9 en una escala logarítmica que va hasta X10.
La CME llegó al campo magnético de la Tierra el 19 de enero (19:30 UT) causando una tormenta geomagnética fuerte, de clase G4, desatando auroras visibles en Europe y América del Norte.
Cuando las explosiones solares lanzan masa coronal CME, envían miles de millones de toneladas de plasma solar al espacio en un viaje que dura de dos a cuatro días. Sin embargo, desde la apertura del Observatorio Heliosférico (SOHO) en 1995, los registros indican que la velocidad del avance del plasma en su mayor parte es de menos de 1,000 km por segundo. La más rápida se detectó el 23 de julio de 2012, entre 2,900 to 3,500 km/s. Las menores velocidades detectadas son de unos 250 km/s
La presente CME es rápida, pero sólo ha alcanzado la mitad de la rapidez de las más veloces y las auroras han podido ser vistas en latitudes más bajas, como Texas, Arizona y el sur de California.
Esta CME llegó a la Tierra en tan solo unas 25 horas, a unos 1,660 km/s, una gran velocidad frente a lo normal de tres a cuatro días. Con ello se cataloga a esta CME entre las más veloces de los últimos 30 años.
Este miércoles Mijaíl Leus, especialista del centro meteorológico Fobos, precisó que la tormenta fue exactamente de grado G4,7, aunque no se llegó a un evento extremo (G5), informa RT.
Astrónomos del Laboratorio de Astronomía Solar de la Academia de Ciencias de Rusia anunciaron, además, que la tormenta de radiación asociada, fue la más intensa del siglo XXI. Según los datos publicados el martes, la densidad máxima de protones solares se registró el lunes a las 19:15 GMT con 37.000 unidades pfu (proton flux unit), el nivel más alto medido hasta la fecha en este siglo.
