Garantizará información y libertad para optar por medicamentos a su alcance
Como un paso muy importante para el país, porque regula el precio de los medicamentos en el mercado, calificó el ministro de Salud, Óscar Ugarte Ubilluz, la aprobación de la Ley de los productos farmacéuticos, dispositivos médicos y productos sanitarios, aprobada en la víspera por el Congreso de la República.
El titular del Ministerio de Salud consideró que se trata de una buena ley, pues brinda el marco necesario para la regulación de precios, lo cual ha sido posible gracias a que fue concertada con la participación de los laboratorios, la industria, el Estado, entre otros.
Líneas de acción
Para facilitar el acceso, se ha planteado seis líneas de trabajo para garantizar que los usuarios tengan información y puedan optar por medicamentos a su alcance, así como evitar abusos por parte de quienes tienen la posibilidad de influir en la venta de los medicamentos.
“La primera es propiciar que el consumidor tenga toda la información, para que pueda decidir”, señaló el ministro. “Lo segundo es consolidar un mercado competitivo, es decir, que no haya monopolios u oligopolios; y la tercera línea consistirá en estimular la prescripción del medicamento genérico” (en las recetas de los usuarios).
En cuarto lugar señaló la realización de una campaña muy sostenida e intensa de promoción de los genéricos. Indicó que estos se encuentran muy desprestigiados “por esa liberalidad absoluta de registro de años anteriores, que no garantizaban la calidad”. Sin embargo, cuestionó la existencia de un desprestigio interesado de los genéricos, para poder vender productos de marca.
“Ahora la ley faculta a la Dirección General de Medicamentos Insumos y Drogas (Digemid) a ser muy estricto en la identificación de la calidad del producto. Esta información será entregada al usuario, que podrá escoger entre productos similares de calidad y podrá orientarse con facilidad según el precio”, manifestó.
Una quinta línea de acción es el estímulo a los productores y distribuidores, con la finalidad de garantizar una buena práctica de oferta de fármacos, y garantizar una producción suficiente de medicamentos genéricos.
“La última línea es poder hacer uso de las flexibilidades que nos da la norma internacional de la Organización Mundial de Comercio a todos los países, sobre no considerar la patente y autorizar por ejemplo la licencia a otra empresas para que puedan elaborar productos similares, si eso significa precios mejores”, en caso sea necesario, indicó.
También lo son las importaciones paralelas. “Si comprobamos que alguien realiza importaciones y vende en el país por encima del precio de venta del país de origen, nosotros vamos a considerar que estamos autorizados a realizar una importación paralela. Ello está contemplado en el marco legal de la Organización Mundial de Comercio, por la tanto hay una normatividad internacional que permitirá al país acogerse a estas normas.
Se regulará el mercado
Finalmente el ministro Ugarte Ubilluz destacó que la oferta pública es un mecanismo regulador del mercado. “Actualmente solo el 30% de los productos que se comercializan en el país por un valor anual de mil millones de dólares, es de oferta pública; mientras que el 70% restante circula por el circuito privado.
Explicó que la oferta pública está regulada, y con precios muy bajos, que además al usuario no le cuesta porque es parte de lo que brinda la Seguridad Social o el Seguro Integral de Salud, y lo que se pueda vender es a precios muy bajo.
“El gran problema de los precios está en el otro 70% del mercado. Por tanto, en la medida en que crezca la oferta pública, y eso va a crecer con el Aseguramiento Universal, que es la otra gran apuesta en Salud Pública, vamos a garantizar una mayor oferta de productos farmacéuticos en mejores condiciones y de calidad”.

2 comentarios
Toda medida que redunde en beneficio de la poblacion es bienvenida, sin embargo en el caso de las medicinas hay que tener algunas consideraciones:
1.- La calidad de los genericos es discutible, incluso de las copias. Habria que preguntarle al Ministro si utilizaria genericos con su familia, o que comente alguna experieincia con genericos en su practica clinica.
2.- Efectivamente quien decide es el medico y es tambien quien pone en juego su prestigio y tiene todo el derecho de escoger lo que el crea es mejor para su paciente.
3.- No se puede pretender que sea el precio lo que determine el medicamento a utilizar pues esta en juego la salud y en muchos casos la vida misma.
4.- La lucha contra el monopolio y el oligopolio la debe dar el libre mercado no posiciones populistas y efectistas por un lado (no le viene nada mal al gobierno «preocuparse por los mas pobres»).
5.- No seamos empleados de las transnacionales ni estemos sujeto a las leyes de patente que vienen con el TLC y que finalmente encareceran los costos de los medicamentos. Por un lado tendremos genericos baratisimos de drogas antiquisimas y por otro lado tendremos productos de marca carisimos e imposibles de copiar por el amparo de las patentes.
No vaya a ser que la cura termine saliendo mas cara que la enfermedad.
Es conocido que muchos medicos recetan medicamentos en base a la influencia que las industrias farmacéuticas ejercen sobre ellos a base a obsequios, tambien hay medicos que recetan en base a su profesionalismo; sea cual sea el caso, si se asegura la calidad del medicamento generico, todos ganamos!!!