El presidente Joe Biden bloqueó hoy la adquisición de U.S. Steel por parte de Nippon Steel de Japón por 14 mil millones de dólares asegurando que la venta representa una amenaza para la seguridad nacional.
Tanto Biden como Trump están de acuerdo en bloquear la venta, pese a que ni siquiera se trata de una empresa estatal, sino privada, algo que deberían aprender los políticos y mermeleros peruanos afanados en la privatización de Petroperú. Las razones de Estado y del futuro de un país deben pesar más que los intereses de pequeños grupos. |
“Es mi solemne responsabilidad de presidente asegurar que, ahora y en el futuro, Estados Unidos tenga una fuerte industria siderúrgica de propiedad y operación nacional que pueda seguir impulsando nuestras fuentes nacionales de fortaleza en el país y en el extranjero”, dice un comunicado de Biden y agrega: “Y es un cumplimiento de esa responsabilidad bloquear la propiedad extranjera de esta vital empresa estadounidense”.
En algunos medios comentan que el bloqueo de Biden podría hacer que los inversores extranjeros reconsideren la conveniencia de adquirir empresas estadounidenses en industrias sensibles que tienen su sede en estados políticamente importantes. También podría enfriar las relaciones con Japón, pese a ser un país aliado y cercano a los de Estados Unidos y una de las mayores fuentes de inversión extranjera de Estados Unidos.
Antes del bloqueo presidencial, un comité federal que revisaba la transacción decidió no recomendar formalmente si se debería permitir que ejecutar la adquisición, según cartas enviadas a las empresas y a la Casa Blanca el mes pasado, indican medios estadounidenses.
El Comité de Inversión Extranjera en Estados Unidos, que está formado por agencias que incluyen los departamentos del Tesoro y de Justicia, expresó sus reservas sobre el acuerdo a las empresas en una carta el mes pasado. El CFIUS expresó su preocupación por la posibilidad de que la transacción suponga una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos al provocar una posible disminución de la producción de acero estadounidense. Los funcionarios sugirieron que otras consideraciones comerciales globales de Nippon podrían, en el futuro, superar sus promesas de invertir en U.S. Steel.
“Como determinó un comité de expertos en seguridad nacional y comercio de todo el poder ejecutivo, esta adquisición pondría a uno de los mayores productores de acero de Estados Unidos bajo control extranjero y crearía un riesgo para nuestra seguridad nacional y nuestras cadenas de suministro críticas”, dijo Biden, señalando las preocupaciones que destacó el comité.
Su decisión podría enfrentar impugnaciones en los tribunales. Nippon ha indicado que estaba preparada para emprender acciones legales si se bloqueaba el acuerdo. En una declaración del viernes, Nippon criticó la decisión de Biden y dijo que no le quedaba otra opción que tomar todas las medidas apropiadas para proteger nuestros derechos legales”.
U.S. Steel también ha seguido presionando para el acuerdo. Después de que el CFIUS no hiciera una recomendación formal, la empresa emitió una declaración diciendo que el acuerdo “es la mejor manera, con diferencia, de garantizar que U.S. Steel, incluidos sus empleados, comunidades y clientes, prosperen en el futuro”.
El sindicato elogia a Biden
“Estamos agradecidos por la voluntad del presidente Biden de tomar medidas audaces para mantener una industria siderúrgica nacional fuerte y por su compromiso de por vida con los trabajadores estadounidenses”, dijo David McCall, presidente de United Steelworkers International.
Trump, en elecciones, también aseguró bloquearía la venta al asumir el cargo. “Como presidente, bloquearé este acuerdo”, dijo Trump en las redes sociales. “¡¡¡Comprador, tenga cuidado!!!”
A pesar de su oposición al acuerdo siderúrgico, el mes pasado Trump dio la bienvenida a una inversión de 100.000 millones de dólares en Estados Unidos prometida por SoftBank, una empresa tecnológica japonesa, que se centrará en la tecnología y la inteligencia artificial durante los próximos cuatro años.
El representante Chris Deluzio de Pensilvania, un demócrata cuyo distrito incluye a muchos trabajadores siderúrgicos y que se opuso a la venta de U.S. Steel desde que se propuso, dijo en las redes sociales el viernes que la decisión protegía los empleos de fabricación nacional.
U.S. Steel, que se fundó en 1901, abasteció de acero para construir algunos de los puentes y edificios más famosos del país, como la Torre Willis en Chicago y el edificio de las Naciones Unidas en Nueva York, empleó a 340.000 trabajadores en su apogeo en la década de 1940, pero ahora tiene alrededor de 20.000 trabajadores en total, con unos 4.000 en Pensilvania.
Tras la pandemia creció el interés en el mercado del acero. En 2023, un rival de U.S. Steel, Cleveland-Cliffs, con sede en Ohio, hizo una oferta no solicitada para comprar a su competidor. Eso desencadenó una guerra de ofertas que Nippon ganó.
Siendo el cuarto mayor fabricante de acero del mundo, Nippon vio la oportunidad de crecer aún más y obtener acceso al mercado estadounidense con la compra de U.S. Steel. Con grandes inversiones federales en infraestructura y tecnología climática en marcha, Estados Unidos ha sido visto como un mercado en crecimiento donde la demanda de acero aumentará en los próximos años.
El sindicato United Steelworkers rechazó el acuerdo y sostuvo que la dirección de la empresa lo había tomado por sorpresa y argumentó que era poco probable que Nippon respetara los contratos del sindicato y protegiera las pensiones de los trabajadores. Nippon ha dicho que cumplirá los compromisos contractuales existentes.
A principios del año pasado, Trump dijo que U.S. Steel debía permanecer en manos estadounidenses. Trump, que promulgó amplios aranceles a las importaciones de acero extranjero de aliados como México, Canadá y Europa durante su primer mandato, dijo que impedir que una empresa japonesa comprara U.S. Steel era una cuestión de preservar el patrimonio industrial de Estados Unidos.
A continuación, la orden de Biden para impedir la venta de United States Steel, difundida por la Casa Blanca:
Order Regarding the Proposed Acquisition of United States Steel Corporation by Nippon Steel Corporation
By the authority vested in me as President by the Constitution and the laws of the United States of America, including section 721 of the Defense Production Act of 1950, as amended (section 721), 50 U.S.C. 4565, it is hereby ordered as follows:
Section 1. Findings. I hereby make the following findings:
(a) There is credible evidence that leads me to believe that (1) Nippon Steel Corporation, a corporation organized under the laws of Japan (Nippon Steel); (2) Nippon Steel North America, Inc., a New York corporation (Nippon Steel NA); and (3) 2023 Merger Subsidiary, Inc., a Delaware corporation (together with Nippon Steel and Nippon Steel NA, the Purchasers), through the proposed acquisition by the Purchasers of United States Steel Corporation, a Delaware corporation (U.S. Steel), might take action that threatens to impair the national security of the United States; and
(b) Provisions of law, other than section 721 and the International Emergency Economic Powers Act (50 U.S.C. 1701 et seq.), do not, in my judgment, provide adequate and appropriate authority for me to protect the national security in this matter.
Sec. 2. Actions Ordered and Authorized. On the basis of the findings set forth in section 1 of this order, considering the factors set forth in subsection 721(f) of the Defense Production Act of 1950, as appropriate, and pursuant to my authority under applicable law, including section 721, I hereby order that:
(a) The proposed acquisition of U.S. Steel by the Purchasers (Proposed Transaction) is prohibited, and any substantially similar transaction between the Purchasers and U.S. Steel, whether effected directly or indirectly by the Purchasers, through the Purchasers’ shareholders or shareholders’ immediate, intermediate, or ultimate foreign person beneficial owners, or through the Purchasers’ partners, subsidiaries, or affiliates is also prohibited.
(b) The Purchasers and U.S. Steel shall take all steps necessary to fully and permanently abandon the Proposed Transaction no later than 30 days after the date of this order, unless such date is extended by the Committee on Foreign Investment in the United States (CFIUS), on such conditions as CFIUS may require. Immediately upon completion of all steps necessary to abandon the Proposed Transaction, the Purchasers and U.S. Steel shall certify in writing to CFIUS that such abandonment has been effected in accordance with this order and that all steps necessary to fully and permanently abandon the Proposed Transaction have been completed.
(c) From the date of this order until the Purchasers and U.S. Steel provide a certification of abandonment of the Proposed Transaction to CFIUS pursuant to subsection (b) of this section, the Purchasers and U.S. Steel shall certify to CFIUS on a weekly basis that they are in compliance with this order and include with that certification a description of all efforts to fully and permanently abandon the Proposed Transaction, and a timeline for projected completion of remaining actions necessary to effectuate the abandonment.
(d) Any transaction or other instrument entered into or method employed for the purpose of, or with the effect of, evading or circumventing this order is prohibited.
(e) Without limitation on the exercise of authority by any agency under other provisions of law, and until such time as the Purchasers and U.S. Steel provide a certification of abandonment of the Proposed Transaction and such certification is verified to the satisfaction of CFIUS, CFIUS is further authorized to implement measures it determines necessary and appropriate with regard to the Proposed Transaction to protect the national security of the United States, including measures available to it under section 721 and its implementing regulations, which include the remedies available for violations of any order, agreement or condition entered into or imposed under section 721.
(f) If any provision of this order, or the application of any provision to any person or circumstances, is held to be invalid, the remainder of this order and the application of its other provisions to any other persons or circumstances shall not be affected thereby. If any provision of this order, or the application of any provision to any person or circumstances, is held to be invalid because of the lack of certain procedural requirements, the relevant executive branch officials shall implement those procedural requirements.
(g) The Attorney General is authorized to take any steps necessary to enforce this order.
Sec. 3. Reservation. I hereby reserve my authority to issue further orders with respect to the Purchasers or U.S. Steel as shall in my judgment be necessary to protect the national security of the United States.
Sec. 4. Publication and Transmittal. (a) This order shall be published in the Federal Register.
(b) I hereby direct the Secretary of the Treasury to transmit a copy of this order to the parties to the Proposed Transaction named in section 1 of this order.
JOSEPH R. BIDEN JR.
THE WHITE HOUSE,
January 3, 2025.

2 comentarios
Esa es la economia de mercado de EEUU solo cuando les conviene, a ver que dicen de PETROPERU quiere que lo vendan a cyalquiera!?????? Ni eeu vende sus EMPRESAS ESTRATEGICAS.!!! chile tiene su ENAP Y CODELCO. ESTATALES!!!!
El Comercio son los rateros. Tienen a El Comercio, La Republica, Correo, TRome, Gestion. Peru21 lo vendieron pero la nueva dueña Valenzuela es igual mermeleraza. Ellos estan interesados en q Petroperu se privatice p q la compren los rateros d Graña y Montero y el club d la construccion