Jhon Valdiglesias Oviedo*
El Puerto de Chancay ha sido promovido como un potencial eje logístico clave para conectar Sudamérica con los mercados globales, particularmente con Asia, dada su proximidad a rutas comerciales estratégicas. Su modernización y expansión han sido planteadas como parte de un ambicioso proyecto que incluiría la construcción de ciudades industriales y tecnológicas en sus alrededores, lo que impulsaría el desarrollo económico regional y la integración del país en la cadena de suministro global.
Sin embargo, a pesar de los planes y la inversión proyectada, estos objetivos aún no se han materializado o no se observa avances deseados. Las infraestructuras necesarias para hacer de Chancay un verdadero centro de desarrollo industrial y tecnológico han avanzado a un ritmo lento, lo que limita su potencial de transformar la región en un hub de innovación y manufactura.
Las dificultades relacionadas con la falta de inversión constante, la burocracia y las tensiones políticas han obstaculizado la creación de estos polos industriales, lo que ha retrasado la consolidación de Chancay como un nodo clave en el comercio y la industria en Sudamérica. Sin una implementación efectiva de estos proyectos, el puerto sigue siendo una infraestructura con un gran potencial que aún no ha logrado cumplir con las expectativas planteadas para la región.
La falta de acción decisiva por parte de las autoridades nacionales en Perú ha sido un obstáculo significativo para acelerar proyectos clave, especialmente aquellos vinculados al Puerto de Chancay. A pesar de su gran potencial para transformar la economía nacional y posicionar al país como un centro logístico estratégico en Sudamérica, las autoridades no han logrado implementar una estrategia clara y eficiente para impulsar su desarrollo.
La burocracia, la falta de coordinación entre las diferentes entidades gubernamentales y la falta de incentivos para la inversión privada han retrasado la construcción de infraestructuras complementarias, como ciudades industriales y tecnológicas en los alrededores del puerto. Esta inacción ha impedido que se aprovechen al máximo las oportunidades de crecimiento económico y desarrollo regional que el puerto podría ofrecer, limitando su capacidad para convertirse en un motor de innovación y competitividad para Perú y la región.
Es crucial proporcionar un mayor impulso a proyectos clave como el Puerto de Chancay para lograr un impacto significativo en el crecimiento económico, la generación de empleo y la producción de bienes con mayor valor agregado. El desarrollo de infraestructuras logísticas y la creación de ciudades industriales y tecnológicas en las cercanías no solo potenciarían la competitividad del país en el comercio internacional, sino que también impulsarían la diversificación de la economía peruana.
Además, el crecimiento de estos sectores propiciaría la generación de empleos de calidad, con nuevas oportunidades para la fuerza laboral, y promovería el desarrollo de servicios públicos eficientes y sostenibles. Solo mediante un enfoque estratégico y coordinado que priorice estos proyectos se podrá transformar el potencial de Chancay en una realidad tangible que beneficie tanto a las regiones cercanas como al país en su conjunto.
*Doctor en Economía, UIBE Beijing; Master en Estudios Asiáticos, NCCU, Taiwán;
Economista por la UNMSM, Lima
