Varios países del Golfo Pérsico están considerando declarar fuerza mayor en algunas de sus obligaciones financieras con socios occidentales y posiblemente suspender importantes compromisos de inversión en medio de la creciente preocupación por las consecuencias económicas de la agresión militar de los Estados Unidos e Israel contra Irán, según un informe de The Financial Times.
Dicho medio señala que funcionarios de al menos tres estados del Golfo evalúan cómo la creciente crisis regional podría afectar sus presupuestos nacionales y planes económicos a largo plazo.
En dicha región se encuentran las poderosas economías de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait y Catar. El referido medio indica que los responsables políticos de varios de estos países analizan la mitigación del posible impacto financiero generado por el conflicto.
The Financial Times no identifica cuáles estados están involucrados en las conversaciones, pero confirmaron que los gobiernos están examinando posibles “medidas preventivas”. Se menciona que ya se han iniciado revisiones internas en varias monarquías del Golfo. Los equipos jurídicos y financieros están estudiando si los contratos vigentes permiten a los gobiernos o a los fondos soberanos invocar cláusulas de fuerza mayor si se intensifica la inestabilidad regional.
Las autoridades también están reevaluando los compromisos de inversión actuales y futuros para proteger los presupuestos nacionales de la creciente carga financiera generada por el conflicto.
Estos compromisos incluyen inversiones de fondos soberanos, patrocinio de grandes eventos deportivos internacionales y acuerdos comerciales con empresas extranjeras. También se venderían activos, aunque esta opción sería poco probable por ahora.
El referido medio indica que las medidas que se están examinando representan planes de contingencia más que acciones inmediatas, pero la presión económica ya es sensible. Los ingresos del petróleo y el gas han disminuido, la actividad turística y aeronáutica ha caído mientras el gasto en defensa aumenta en toda la región.
Los fondos soberanos de la región se encuentran entre los mayores inversores del mundo, asignando cientos de miles de millones de dólares en los mercados globales. En mayo de 2025, Donald Trump anunció que los Estados Unidos había cerrado acuerdos de inversión con los países del Golfo Pérsico por valor de más de dos mil millones de dólares. Arabia Saudita se comprometió a proyectos por unos 600.000 millones de dólares en defensa, inteligencia artificial y financiación para centros de datos.
Emiratos Árabes Unidos se comprometieron a invertir alrededor de 1,4 mil millones de dólares durante la próxima década en áreas similares, incluyendo infraestructura de inteligencia artificial, centros de datos, acuerdos con Boeing y proyectos de desarrollo energético.
Qatar Airways también planeaba comprar aviones a Boeing en acuerdos estimados en aproximadamente 200 mil millones de dólares y el gobierno catarí señaló planes de defensa de unos 40 mil millones de dólares.
Estas reevaluaciones afectarían también a los planes de inversión en Europa. Por ejemplo, el fondo soberano de inversión de Arabia Saudita, el Fondo de Inversión Pública (PIF), había planeado ampliar sus inversiones en Europa a alrededor de 170 mil millones de dólares para 2030. Entre 2017 y 2024, el fondo invirtió aproximadamente 85 mil millones de dólares en activos británicos, italianos y franceses.
La petrolera nacional de Abu Dabi, ADNOC, recientemente rebautizada como XRG, recibió la aprobación de las autoridades alemanas y europeas para adquirir el gigante químico alemán Covestro por 14 700 millones de euros.
