Por Alan Fairlie
Lo mas peligroso es que se amplía y reformula el capítulo de inversiones, donde se les ha otorgado la protección contra “expropiaciones indirectas”, basados en el texto del TLC con EEUU, con lo cual cualquier política tributaria, ambiental, para cautelar la salud que el estado quiera impulsar implicará sanciones si ellos consideran que amenaza no solo sus ganancias sino la expectativa de las mismas.
Se establece un mecanismo de solución de controversias (similar al establecido en los TLCs con EEUU) que amarra lo anterior, con lo cual se reduce los márgenes de maniobra del estado nacional, y se incrementan las posibilidades de conflictos comerciales ya que se puede argumentar que viola un tratado internacional y tener fáciles escalamientos indeseables.
Los ACE negociados en ALADI consideran el tema arancelario. La ampliación incluye disciplinas que obligan a una discusión en el Congreso (como lo hará Chile), lo que se quiere evadir con leguleyadas.
