La imagen de la Virgen del Buen Suceso
Unas antiguas profecías de la Virgen María reveladas a una monja durante el virreinato del Perú se han estado cumpliendo una a una, pero también parte de los textos se refieren al futuro. Se trata de las apariciones de la Virgen del Buen Suceso en Quito, ciudad que ahora pertenece a Ecuador.
A fines del siglo XVI, la madre Mariana de Jesús Torres (1563-1635) llegó con cinco hermanas desde España a Quito para fundar el Convento Real de las Concepcionistas. Ella recibió los mensajes. Los cuerpos de las seis fundadoras del convento permanecieron incorruptos durante siglos.
La estatua
“Soy María del Buen Suceso”, a menudo la Virgen María decía en las apariciones. En una de estas le pide que haga una estatua de ella con la advocación del Buen Suceso. “Cuando las tribulaciones del espíritu y los sufrimientos del cuerpo os opriman y parezca que os ahogáis en un mar sin fondo, mirad a mi Santa Imagen, que será para vosotros una estrella de los náufragos”, le dijo.
La hemana Mariana encargó el trabajo a un artista de vida ejemplar. El 16 de enero de 1611, ella vio a la Santísima Trinidad, a la Virgen María, los nueve coros de ángeles y a los arcángeles San Miguel, San Gabriel y San Rafael con San Francisco de Asís. Estos cuatro últimos se acercaron a la estatua y terminaron el trabajo. Después ella vio a Nuestra Señora acercarse y animar a la estatua. Cuando llegó el artista, impresionado firmó un documento afirmando que la imagen no había sido hecha por él ni por ninguna mano humana. El entonces obispo de Quito, Salvador de Ribera, certificó en documentos oficiales el hecho y aprobó la aparición en 1611. Desde entonces la Iglesia Católica respaldó esta devoción.
Profecía sobre la independencia y nombre de Ecuador
Las profecías se refieren a hechos relacionados con la fe católica, la historia de Ecuador y el mundo. En uno de los mensajes, la Virgen le aseguró que la Real Audiencia de Quito, región que pertenecía entonces al virreinato del Perú, será independiente, como ahora es. El 16 de enero de 1599 dijo: “La Patria en que vives dejará de ser Colonia y será República libre, entonces se llamará Ecuador. Y necesitará de almas heroicas para sustentarse en medio de tantas calamidades públicas y privadas”.

Pío IX
Profecías sobre los dogmas marianos y tribulación de Pío IX
La Virgen anuncia que serán proclamados como Dogmas de Fe de la Inmaculada Concepción, y la Asunción. Y el mismo Jesús dice a La Religiosa: “Malditos mil veces sean los herejes y sus secuaces, que ponen en duda los misterios concernientes a mí y a mi Madre.”
En 1634, laVirgen le entregó a la madre Mariana el Niño Jesús en sus brazos. Entonces Nuestro Señor le reveló: “El Dogma de Fe de la Inmaculada Concepción de mi Madre Santísima será proclamado en tiempos en que más esté combatida la Iglesia y mi Vicario se encuentre cautivo. Y será proclamado el Dogma del Tránsito y Asunción de Mi Madre, en cuerpo y alma a los Cielo, cuando la Iglesia acabase de salir de un río de sangre”.
A mediados del siglo XIX, el racionalismo y el modernismo habían devastado la sociedad europea y americana mientras arremetíam los materialistas contra lo sobrenatural.
El Papa Pio IX proclama el Dogma de la Inmaculada Concepción. En 1848, debido a la invasión de Roma por las tropas revolucionarias, Pío IX tuvo que refugiarse en Gaeta. Los liberales habían conseguido eliminar el derecho de enseñanza de la Iglesia, habiéndole confiscado sus bienes.
En circunstancias muy difíciles, Pío IX, proclama el 8 de Diciembre de 1854 el Dogma de la Inmaculada Concepción. Y el 15 de Agosto de 1950, cinco años después del final de la Segunda Guerra Mundial, Pío XII proclama el dogma de la Asunción.
Profecía del asesinato de un presidente ecuatoriano
La profecía fue exacta, pues en el siglo XIX un solo presidente fue asesinado: “En el siglo XIX habrá un Presidente de veras cristiano, varón de carácter, a quien Dios Nuestro Señor le dará la palma del martirio en la misma plaza donde se encuentra este mi convento; consagrará la República al Divino Corazón de mi Amantísimo Hijo, y esta consagración sostendrá la Religión Católica en los años posteriores, los cuales serán aciagos para la Iglesia”. Se cumplió incluso no sólo el carácter cristiano del presidente sino, el tiempo, el lugar y las circunstancias.
Se refería a Gabriel García Moreno, de fe ferviente, que trabajó mucho para revertir la pobreza moral y material de su pueblo. Defendió al papa Pío IX en años turbulentos mientras otros pueblos católicos callaban, y consagró Ecuador al Sagrado Corazón de Jesús el 25 de marzo de 1874, siendo el primer país en hacerlo.
El 6 de Agosto de 1875, primer viernes de mes, luego de comulgar en la Iglesia de Santo Domingo, y de dar los últimos repasos al Mensaje Presidencial que debería leer en la Sesión Inaugural del Congreso Nacional del día 10, García Moreno se dirigía al Palacio de Carondelet, donde Faustino Rayo, por odio a la Iglesia, le asestó un machetazo en la cabeza. El mandatario agonizante mojó un dedo en su sangre y escribió en el suelo: “Dios no muere”.

Gabriel García Moreno
La masonería conspiró contra él y lo asesinó en plaza del Convento de la Inmaculada Concepción. Después de su muerte los masones difamaron al difunto. La práctica de difamación de los masones es un hecho que se repite incluso antes de la Revolución Francesa.
Los historiadores Wilfrido Loor y Manuel Polit Laso, entre otros, señalan que García Moreno fue asesinado por incitación de la masonería extranjera, debido a que era el único gobernante que profesaba el catolicismo fiel y había prohibido las instituciones masónicas en Ecuador. El cuñado de García Moreno también señaló en carta de 1883 que el presidente había muerto debido a la masonería europea que decretó su asesinato y lo concretó a través de los masones del Perú, Chile y Ecuador.
En el Perú, el primer intento por consagrar el país al Sagrado Corazón de Jesús, en 1923, fue atacado por el masón grado 33 Victor Raúl Haya de la Torre en 1923. Desde entonces ningún arzobispo, ni siquiera la congregación de los Sagrados Corazones, ha propuesto concretar esta consagración, lo cual evidencia la infiltración masónica.
La primera profecía en señalar a los masones con nombre propio y su naturaleza satánica
El culto masón, que simula ser una fraternidad de progreso humanitario ante los principiantes, sólo cuando alcanzan los grados más altos les dicen que adoran a Lucifer, a quien se consagran cuando llegan al grado 33, en una ceremonia con ritos que incluyen pisotear el crucifijo. Tienen por enemiga número uno a la Iglesia Católica.
La masonería nació con la fundación de la primera logia de Londres en 1717. Los masones tienen algunas variantes, pero todos coinciden en ser culto satánico oculto. Más de un siglo antes las profecías de la Virgen del Buen Suceso identificaron por su nombre a los masones y su naturaleza satánica. En la mañana de del 21 de Enero de 1610, la madre Mariana vio los Arcángeles San Miguel, San Gabriel y San Rafael. Entonces apareció la Virgen y dijo entre otras cosas:
“Te hago saber que a partir del final del siglo XIX y poco después de mediados del siglo XX, en lo que hoy es la Colonia, luego será la República del Ecuador, las pasiones estallarán y habrá una corrupción de las costumbres [morales] ya que satanás reinará casi por completo por medio de las sectas masónicas.”
Profecía de la guerra contra los sacramentos
“Va a ser difícil recibir el Sacramento del Bautismo y también el de la Confirmación”
“A menudo, durante esta época, los enemigos de Jesucristo, instigados por el diablo, robarán hostias consagradas de las iglesias, para que puedan profanar las especies eucarísticas.”
“¡Ay, cuánto siento manifestarte que habrá muchos y enormes sacrilegios públicos y también ocultos, profanando la Sagrada Eucaristía!… ¡Muchas veces, en esa época, los enemigos de Jesucristo, instigados por el demonio, robarán en las ciudades las hostias consagradas, con el único fin de profanar las Especies Eucarísticas! Mi Hijo Santísimo se verá rodado por el suelo y pisoteado por inmundas plantas”.
“Los Sacramentos serán atacados, oprimidos y despreciados; ¡Ay! cuánto siento al manifestarte que que habrá muchos y enormes sacrilegios públicos y también ocultos”.

“…el desprecio que tendrán los vivientes de ese siglo por el Sacramento de la Penitencia; como enraizados en el pecado tratarán de desconocerlo, para ellos nada será pecado; los mundanos harán caso omiso de él; los sacerdotes, unos lo mirarán con indiferencia, otros no lo administrarán, o lo harán despectivamente, alejando a las almas de él.
“En cuanto al Sacramento del Matrimonio, que simboliza la unión de Cristo con la Iglesia, será atacado y profanado en toda la extensión de la palabra. … Se impondrán leyes inicuas con el fin de extinguir este Sacramento, facilitando a todos el vivir mal, propagándose la generación de hijos mal nacidos, sin la bendición de la Iglesia. Irá decayendo rápidamente el espíritu cristiano. Se apagará la luz preciosa de la fe en las almas hasta llegar a una total corrupción de las costumbres; aumentados, los efectos de la educación laica, será esto motivo para que escaseen las vocaciones sacerdotales y religiosas”.
“En ese tiempo el Sacramento de la Extrema Unción, puesto que faltará en esta pobre Patria el espíritu cristiano, será poco considerado. Muchas personas morirán sin recibirlo o por descuido de las familias o por un mal entendido afecto para con sus enfermos; otros, también, por contrariar el espíritu de la Iglesia Católica empujados por el maldito demonio, privando de esta manera, a las almas, de innumerables Gracias, consuelos y fuerzas para dar el gran salto del tiempo a la Eternidad. Con todo, algunas personas morirán sin recibirlo, por justos y secretos castigos de Dios.
Profecía sobre la corrupción de costumbres
Advierte sobre el ataque a la inocencia de los niños y la pérdida de pudor en muchas mujeres. “Casi no se encontrará inocencia en los niños ni pudor en las mujeres, y en esta suprema necesidad de la Iglesia, callará quien a tiempo debió hablar”.
“Tiempos funestos sobrevendrán, en los cuales… aquellos que deberían defender en justicia los derechos de la Iglesia, sin temor servil ni respeto humano, darán la mano a los enemigos de la Iglesia para hacer lo que estos quieran”.
En 1634 profetizó: “La consoladora invocación de El Buen Suceso… será la sustentación y salvaguarda de la Fe ante la total corrupción del siglo XX”. “Es voluntad de Dios reservar esta invocación y tu vida”, dijo, “para aquel siglo, cuando la corrupción de las costumbres será general y la luz preciosa de la Fe estará ya casi extinguida”.
“A fines del Siglo XIX y en gran parte del siglo XX, cundirán en estas tierras, entonces república libre, varias herejías…”. “Se desbordarán las pasiones y habrá una total corrupción de las costumbres por casi reinar satanás quién centrará su atención principalmente en la infancia a fin de mantener con esto la corrupción general; ¡Ay! de los niños de ese tiempo! Difícilmente recibirán el Sacramento del Bautismo y de la Confirmación. Se confesarán solamente mientras asistan a escuelas católicas, que el demonio hará lo máximo para destruirlas por medio de personas autorizadas”.
“La secta [masónica], habiéndose apoderado de todas las clases sociales, tendrá sutileza para introducirse en los ambientes domésticos, perdiéndose los niños. De esta forma se perderán las vocaciones sacerdotales y será una verdadera calamidad. ¡No existirá inocencia en los niños ni pudor en las mujeres…!”
“En esos tiempos estará la atmósfera repleta del espíritu de impureza el cual, a manera de un mar inmundo correrá por calles, plazas y sitios públicos con una libertad asombrosa, de manera que no habrá en el mundo almas vírgenes. La delicada flor de la virginidad, tímida y amenazada de completa destrucción, lucirá a lo lejos”
“Se apoderará de estas tierras el maldito Satanás quien todo lo conseguirá por medio de tanta gente extranjera sin fe que cual nube negra oscurecerá con todos los vicios, el limpio cielo de la entonces República consagrada al Corazón Santísimo de mi Hijo”.
Profecía de la Iglesia sin un buen guía espiritual
“¡Cuánto sufrirá la Iglesia durante esta noche oscura!… Careciendo de un prelado y padre que los guíe con amor paternal, dulzura, fuerza, sabiduría y prudencia, muchos sacerdotes perderán su espíritu, poniendo sus almas en gran peligro”.
Profecía sobre los buenos fieles
Pero también habla de los buenos fieles en los tiempos difíciles: “…almas ocultas y bellas, que trabajarán con valentía y celo desinteresado por la salvación de las almas. Contra ellos, los impíos desencadenarán una guerra cruel, dejando caer sobre ellos vituperios, calumnias y vejaciones con el fin de impedir el cumplimiento de su ministerio. Pero, al igual que columnas, se mantendrán firmes y lo enfrentarán todo con el espíritu de humildad y sacrificio con el que ellos están investidos, en virtud de los méritos infinitos de mi Santísimo Hijo, quien les amará en las fibras más íntimas de su Corazón Santísimo y tierno”.
Cuando todo parezca perdido, cuando “el mal parecerá triunfar”, promete que vendrá el momento de su victoria: “Es llegada mi hora en la que Yo, de una manera maravillosa, destronaré a los soberbios y maldeciré a Satanás, pisoteándolo bajo mis pies y atándolo en el abismo infernal, dejando por fin libres a la Iglesia y a la Patria de esa cruel tiranía”.

Soldados peruanos durante la guerra con Ecuador, 1941, con un Panzer 38
Milagro durante la guerra de Ecuador contra el Perú
En 1941 Ecuador entró en guerra con el Perú con la pretensión de apropiarse del territorio norte peruano hasta el río Amazonas, al cual ambicionaban acceder. En ese contexto, Nuestra Señora del Buen Suceso empezó a darse a conocer a mediados del siglo XX como había prometido, y obró un milagro presenciado por miles de ecuatorianos en la Iglesia de la Concepción de Quito.
Mientras la irresponsabilidad de Ecuador al lanzar a sus soldados que morían por una invasión contra un país mejor armado, el cardenal Carlos María de La Torre ordenó que un Triduo de misas y oraciones se dijesen ante las imágenes de Nuestra Señora en todas las iglesias de Quito.
El domingo 27 de Julio de 1941, el último día del Triduo, la imagen de Nuestra Señora del Buen Suceso levantó y bajó los ojos en numerosas ocasiones, por lo que creyentes y no creyentes acudieron a la Iglesia de La Concepción para presenciar el milagro, que continuó todo el día y hasta las primeras horas del día siguiente, lunes, cuando se declaró alto al fuego, hecho atribuido a la intercesión mariana. Finalmente, el Perú defendió su territorio y Ecuador dejó sus pretensiones sin más derramamiento de sangre. El Perú nunca ha invadido ni robado territorio a los países vecinos. Por el contrario, Ecuador no consideró que el Perú había regalado a ese país más de 111 mil km2.
Profecías para América y el mundo
“Cuando las tribulaciones de espíritu y los padecimientos del cuerpo parecieren oprimir y hacer naufragar en ese mar sin fondo, una mirada a mi Sagrada Imagen será como la estrella del desamparado, pronta a escuchar sus gemidos y calmar sus llantos; Esta devoción será el pararrayo entre la Justicia Divina y el mundo prevaricador, para impedir que se descargue sobre esta tierra culpable el formidable castigo que merece.”
Profecía sobre el santo Cura d´Ars con nombre
En el año de 1634, en la última aparición dijo: “Los sacerdotes, a partir del siglo XIX, deberán amar con toda el alma a Juan María Vianney, un siervo mío que la bondad divina prepara para con él congratular a aquellos siglos, como modelo ejemplar de sacerdote abnegado”. El 8 de mayo de 1786, en Dardilly, Francia, nacía el santo Cura d´Ars.

Juan María Vianney, el santo Cura d´Ars
Canonización de la Madre Beatriz de Silva
En su Testamento Espiritual, la madre Mariana de Jesús Torres, hablando del nexo existente entre Concepcionistas y Franciscanos a través de la Regla que normaba ambas Ordenes, decía a sus hijas: “Quien pretenda privarse de Francisco y Beatriz no pertenecerá a la real y verdadera Orden Concepcionista Franciscana. Y por tanto, ni este santo Padre Francisco ni la Santa Beatriz las reconocerán como hijas. Ella subirá a los altares en el siglo XX”.
En 1492, luego de fundar la Orden de la Inmaculada Concepción, moría en España la Madre Beatriz de Silva. En 1976, cerca de 500 años después, era canonizada.
Profecía sobre guerra mundial y los extranjeros
“En ese tiempo habrá grandes calamidades, físicas, públicas y privadas. El corto número de almas en las cuales se conservará el culto de la fe y de las virtudes, sufrirá un cruel e indecible padecer, al par que un prolongado martirio. Muchas de ellas bajarán al sepulcro por la violencia del sufrimiento y serán contadas como mártires que se sacrificaron por la Iglesia y por la Patria. Para liberar de la esclavitud de estas herejías, aquellos a quienes destinará el Amor Misericordioso de mi Hijo Santísimo, necesitarán de gran fuerza de voluntad, constancia, valor, y mucha confianza en Dios”.
“Con esa gente [extranjera] entrarán todos los vicios que atraerán a su vez, toda suerte de castigos, como la peste, el hambre, disputas internas y con otras naciones, y la apostasía, causa de perdición de un considerable número de almas, todas muy queridas por Jesucristo y por mí. Para disipar esta nube negra que impide a la Iglesia gozar el claro día de libertad, habrá una guerra formidable y espantosa en la que correrá sangre de nacionales y extranjeros, de sacerdotes seculares y regulares, y también de religiosas. Esta noche será horrorosísima, porque humanamente, el mal parecerá triunfar. Para poner a prueba en los justos esta fe y confianza, llegarán momentos en los cuales, al parecer todo estará perdido y paralizado, será entonces el feliz principio de la restauración completa…”
“Cuando aparezcan triunfantes, y cuando la autoridad abuse de su poder, cometiendo injusticias y oprimiendo a los débiles, próxima estará su derrota. ¡Caerán por tierra desplomados…!”
“Es llegada mi hora en la que Yo de una manera asombrosa destronaré al soberbio Satanás, poniéndolo bajo mi planta y encadenándolo en el abismo infernal, dejando por fin libres a la Iglesia y a la Patria de esa cruel tiranía”.
“Y alegre y triunfante cuál tierna niña, resurgirá la Iglesia y se dormirá blandamente mecida en manos del hábil corazón maternal de mi hijo elegido, muy querido de aquellos tiempos…a quien mi Hijo Santísimo y yo amamos “con amor de predilección”, porque lo dotaremos de una capacidad pura, de humildad de corazón, de docilidad a las diversas inspiraciones… siendo una de ellas la lectura de las grandes Misericordias que hemos usado para contigo…lo llenaremos…de fortaleza para defender los derechos de su Iglesia…de gracias y dones muy particulares…en sus manos será puesta la Balanza del Santuario, para que todo se haga con peso y medida y Dios sea glorificado. Lo haremos grande en la tierra y mucho más en el Cielo, donde le tenemos reservado un asiento muy precioso, pues sin temor a los hombres, combatió por la verdad y defendió infatigablemente los derechos de la Iglesia, por lo que bien lo podrán llamar mártir”.
Ver también
Vaticano: el sínodo que se realiza en auditorio de arte satánico
El papa Francisco exalta a blasfemos y persigue a buenos sacerdotes
Fátima: a más de un siglo de las apariciones exhibe esculturas terroríficas
Fátima: ¿la hermana Lucía fue cambiada por una impostora?
Daniel Estulin culpa a la masonería por renuncia del Papa
Profecías: San Nilos, ¿es posible mirar en el futuro?
Las profecías de Santa Hildegard von Bingen, la sibila del Rin
La profecía de Johannes Friede, los huracanes

1 comentario
No conocia esta profecia. Impresionantr!