Esta semana ocurrió una deflagración en una válvula, ubicada en Megantoni, del sistema de transporte del gas natural de Camisea, lo cual restringirá el abastecimiento de este hidrocarburo en el mercado nacional y la primera medida ha sido prohibir su venta a taxistas y vehículos menores, dando prioridad al uso residencial, industrial y a los buses de transporte público.
Costo del gas residencial
El precio que las familias pagan por consumo de gas residencial es bajo frente al costo del GLP que se distribuye en balones. Este costo sin gradación lleva a muchas familias a derrochar el gas natural, incluso para calentar sus piscinas, por lo que debe aplicarse una escala de precios según la cantidad consumida.
El uso de gas de una familia pobre es para cocina, en muchos de estos hogares carecen de terma, por tanto el primer nivel de precio, el más bajo debería aplicarse para el equivalente al consumo promedio para uso de cocina. En estos casos el metro cúbico de gas debería ser el más barato y en los siguientes niveles más caro, según el consumo, del mismo modo en que crece el precio de la electricidad o el agua a mayor consumo.
Un segundo tramo debería aplicarse al uso general de gas para instalaciones como termas y piscinas. Debido al bajo costo, se usa agua caliente hasta para lavarse las manos, la ropa y la limpieza. Este segundo tramo debería tener un costo para un consumo moderado promedio de termas, costo que debería ser razonable.
Por encima de este nivel el precio por metro cúbico de gas debería ser significativamente más alto, de modo que quien quiera calentar su piscina (lo cual ocurre en el sector más pudiente), si quiere lo haga, pero que pague un precio más alto por ello.

Contraste entre pobreza y riqueza
Con los costos actuales vemos que por ejemplo un departamento lujoso con cocina, termas generales, lavavajilla, lavadora con agua caliente y piscina atemperada, el costo mensual puede ser de 20 a 30 soles. Algo similar ocurre en residencias grandes con piscina.
De otro lado, en viviendas de dos personas, donde sólo usan gas para una cocina, el costo aproximado mensual puede ser de 18 soles. Esto es inaceptable. Si una vivienda con uso exagerado paga de 20 a 30 soles, una con uso de solamente cocina para dos personas debería pagar unos S/ 5 máximo. Esta situación debe ser revisada por Osinergmin.
Adicionalmente, tenemos que habría error en los medidores de los distritos menos pudientes, pues se ven casos de viviendas donde tienen gas sólo para cocina y terma, con un costo mensual de 40 soles, lo que evidencia una falencia de Osinergmin, pues debería realizar contrastes inopinados.
Un cobro de precios según el consumo debe aplicarse ya, pues ahora vemos cómo los taxistas, que pertenecen al sector pobre y muy pobre, ven su actividad amenazada mientras los sectores más pudientes seguirán calentando sus piscinas, lo cual es inconcebible. Subir los precios del servicio de taxi es una opción, sin embargo el mercado nacional no está preparado para un alza del doble o triple de un día para otro, por lo cual la afectación en sus ingresos es contundente.
Incremento del precio debe ser recaudación del Estado
Un incremento del precio de suministro de gas domiciliario no debería servir para enriquecer a las empresas distribuidoras, sino que debería pasar a ser recaudación del Estado, para la creación de un fondo de ayuda a familias de extrema pobreza o en situación de desastres.
Escaso avance en instalaciones domiciliarias, exportación y mercado interno
En el año 2005 se instaló la primera conexión domiciliaria de gas natural en el Perú, durante el gobierno de Alejandro Toledo. Más de 20 años después tenemos unos 2.5 millones de conexiones, cantidad ridícula si nos comparamos no con un país de primer mundo, sino con uno cercano, como Colombia, donde en cinco años instalaron cinco millones de conexiones. A ese ritmo, todo el Perú ya debería tener su conexión, pero estamos muy lejos de eso por la incapacidad y corrupción de sucesivos gobiernos que no les interesan los peruanos, sino los intereses de las grandes empresas, como las que explotan el gas y dan prioridad a la exportación a precio menor que a los peruanos, incluso a Chile, país enemigo.
Algo de cambio hubo durante el gobierno de Ollanta Humala, que reclamó un lote para el mercado interno, pero la prioridad debe ser el abastecimiento del mercado nacional, domiciliario e industrial, y después la exportación.
Reservas
Los países europeos, que carecen de producción de gas, cuentan con plantas de almacenamiento de gas, reservas que pueden abastecer por meses a sus poblaciones. En el Perú basta un problema para que se interrumpa el suministro, no sólo de gas natural, sino de gas licuado de petróleo, pero en el Perú los gobiernos corruptos no han obligado a ello a las distribuidoras de gas.
A todo esto, los candidatos presidenciales guardan silencio. Esperemos si al menos ahora que se ha producido una crisis dicen algo.
Ver estudio sobre el gas, de Propuesta ciudadana.

1 comentario
Sobre el consumo de gas natural se tdescuenta el costo por la instalación de los equipos y con todo es barato
Un metro cúbico de gas cuesta 0.5 centavos (porque a ese precio le venden a chile)ja,ja
Un hogar pobre no consume el tope de 30.metros cúbicos El hogar pudiente consume cantidades exorbitantes y también le cuesta ,0.5 el.metro cúbico
Que democráticos!!!! Así se ve Alan en piscinas calentitas!!
Osea los recursos del.Peru es para que los tengan más se beneficien más
Espero se corrija y Belmont y su partido Obras tome carta en este asunto sobre todo viendo la desesperación de muchos taxistas que no tiene plata para tanquear con gasolina!